Tarifa vuelve a alzar la voz por su educación pública. Y esta vez, el hartazgo es palpable. El PSOE celebrará la tarde del lunes una encuentro con la comunidad educativa para analizar las necesidades educativas del municipio.

Movilización ciudadana demandando necesidades educativas en junio del año 2025/S.T.Tarifaaldia.es
La comunidad educativa tarifeña ha decidido dar un paso más ante lo que consideran una prolongada desatención institucional por parte de la administración educativa andaluza. La Federación de Madres, Padres y Familiares del Alumnado del Término Municipal de Tarifa (Cádiz) – FAMPA TARIFA ha elevado formalmente sus demandas a la consejera de Educación, Mª Carmen Castillo, y a las Direcciones Generales de Ordenación y Evaluación Educativa y Participación e Inclusión Educativa, tras meses de silencio por parte de la Delegación Territorial en Cádiz.
El detonante no es nuevo. Viene de lejos. Ya en junio de 2025, la entonces delegada territorial, Isabel Paredes, se comprometió a dar seguimiento a las demandas planteadas por las AMPAs en la reunión celebrada el 23 de junio. Se prometió una reunión de seguimiento en octubre que nunca llegó a producirse tras su dimisión. Desde entonces, silencio administrativo.
Desde el Ayuntamiento se pidió entonces “un voto de confianza”. Pero, según denuncian las familias, ese voto se ha convertido en un cheque en blanco que ha permitido que la situación empeore.
No se han reforzado las horas de orientador en la campiña ni en Facinas y las de Tarifa son insuficientes.
La atención PT, PTiS y AL no sólo no han mejorado, sino que han mermado.
Los datos que aporta FAMPA son demoledores. Para 2.516 alumnos escolarizados en centros públicos del municipio, existe un solo orientador para atender a los tres CEIP y la Escuela Infantil. En Facinas y el CPR Campiña de Tarifa, dependiente del EOE de Vejer, el servicio se presta un día cada dos semanas. La ratio municipal queda en 1 orientador por cada 1.284 alumnos de infantil y primaria, muy lejos del 1:250 recomendado por la UNESCO, el Ministerio de Educación y la COPOE.
La AMPAS denuncian que “el problema no es solo humano. Es también estructural”, así apuntan a que El aulario de infantil del CEIP Ntra. Sra. de La Luz permanece desalojado desde noviembre de 2025 por desprendimientos en el techo, sin fecha de solución. Las obras de accesibilidad, con un plazo de ejecución de cinco meses, se dilatan e impiden el desarrollo normal de las clases. La ampliación del aula de Bolonia, aún en módulos prefabricados, sigue sin avances.
A ello se suma la grave situación vivida en la Escuela Infantil Virgen de la Luz, donde profesionales y familias llegaron a protagonizar una huelga ante la falta de recursos materiales y humanos. La reunión mantenida recientemente en Cádiz no ha dejado compromisos “por escrito” para el próximo curso. De nuevo, el “voto de confianza”.
La advertencia es clara: si persiste el silencio, las AMPAs iniciarán movilizaciones como ya hicieran a finales del pasado curso.
Este nuevo paso de FAMPA Tarifa coincide, además, con dos hechos relevantes que ponen aún más el foco en las contradicciones de la gestión educativa en el municipio.
Por un lado, el reciente anuncio del Ayuntamiento de que el IES Almadraba implantará el próximo curso el Grado Superior en Guía, Información y Asistencia Turística, una titulación largamente trabajada por el propio centro, respaldada por la comunidad escolar, la Delegación Territorial y el tejido hostelero local.
Y por otro, con el anuncio realizado por el Partido Socialista Obrero Español de un encuentro sobre educación para abordar precisamente las necesidades educativas del municipio, previsto para las 17:00 horas del lunes 20 de abril en el Hotel El Convento. En el acto participarán la secretaria local y candidata al Parlamento andaluz Lucía Trujillo, el presidente local y también candidato Paco Ruiz, la parlamentaria Rocío Arrabal y el secretario provincial Juan Carlos Ruiz Boix, en un foro en defensa de la educación pública al que han sido invitadas asociaciones y entidades de la comunidad educativa tarifeña.
Mientras se anuncian nuevos ciclos formativos y se programan foros políticos sobre educación, las familias denuncian que lo básico —orientadores, atención a la diversidad, infraestructuras seguras y recursos suficientes— sigue sin atenderse.
Desde la comunidad educativa se señala que “Tarifa no pide titulares ni promesas. Pide lo que considera justo: una educación pública digna para sus hijos e hijas”. Y esta vez, advierten, no están dispuestas a seguir esperando en silencio.