La primera mujer que accedió por oposición al funcionariado público municipal cierra una trayectoria iniciada en los primeros años de la democracia y abre una nueva etapa vital.
Ana María Cózar tras la mesa del despacho donde ha estado trabajando durante los últimos 43 años/TAD
Ana María Cózar Murillo, la primera mujer que accedió al funcionariado público en la historia del Ayuntamiento de Tarifa, confirmó ayer su jubilación tras 43 años y medio de servicio en la Administración local. Con ello se cierra una extensa trayectoria profesional que comenzó cuando apenas tenía 19 años y que ha transcurrido, prácticamente en su totalidad, al compás de la profunda transformación experimentada por el Consistorio tarifeño desde los primeros años de la democracia.
A comienzos de los años 80 era todavía una novedad —y un hecho noticiable— que una mujer accediera al funcionariado municipal. Así lo recogía el desaparecido cronista y entonces corresponsal del Diario de Cádiz, Jesús Terán Gil, en una información publicada el 19 de abril de 1983. Para entonces, Ana Cózar ya había comenzado a trabajar meses antes en el Consistorio como personal contratada.

Ana María Cózar fue una de los 21 aspirantes que concurrieron a las oposiciones convocadas para cubrir cuatro plazas de auxiliar administrativo por el primer Ayuntamiento democrático de Tarifa, presidido entonces por el alcalde Manuel Pérez Castro. Su acceso mediante oposición pública la convirtió en la primera mujer en incorporarse de esta forma a la Administración local tarifeña.
El Ayuntamiento de aquellos primeros años poco tenía que ver con el actual. “Todo era distinto”, recuerda ante los micrófonos de RTVT, Ana Cózar al evocar aquella etapa inicial de la democracia municipal. Había un solo ordenador para toda la plantilla, era necesario organizar y elaborar los padrones municipales de prácticamente todos los servicios y los concejales no contaban con dedicación exclusiva. Son algunos de los recuerdos de una funcionaria que fue testigo directo de la modernización progresiva de la administración y de los profundos cambios en su funcionamiento cotidiano.
A lo largo de sus 43 años y medio de carrera, Ana Cózar ha desempeñado su labor en distintos departamentos municipales: Patrimonio, Intervención, Registro General, Estadística, Secretaría General, nuevamente Patrimonio y, en su última etapa, la Biblioteca. Una trayectoria marcada por la adaptación a las diferentes necesidades del Ayuntamiento y, especialmente, por una forma de entender el servicio público centrada en la atención y los servicios a la ciudadanía.
Había llegado a la Administración local con apenas 19 años, recién finalizada su Formación Profesional Administrativa en el centro algecireño Virgen de la Palma, ligado a las Adoratrices de Algeciras. En su orientación profesional también tuvo un papel decisivo el consejo de su abuelo, Cristóbal Cózar, funcionario del Ayuntamiento de Facinas.

La trayectoria de Ana Cózar no estuvo exenta de las dificultades propias de una época en la que la conciliación entre la vida laboral y familiar distaba mucho de contar con la sensibilidad y los recursos actuales. Especialmente en las décadas de los 80 y 90, compatibilizar ambas responsabilidades no siempre fue fácil. Pero, vista la experiencia con la perspectiva de más de cuatro décadas de servicio, asegura que ha merecido la pena.
Tras confirmar ayer su jubilación, Ana María Cózar inicia ahora una nueva etapa vital. En su primer día de una jubilación activa, mira hacia delante, dispuesta a abrazar todo lo que le rodea y también todo lo que está por llegar. Atrás queda una vida profesional de 43 años y medio y un lugar ya propio en la historia del Ayuntamiento de Tarifa: el de haber sido la primera mujer funcionaria de su Consistorio.