Ahora que la OPE llega a su fin el alcalde vuelve a reclamar el desdoble de la N-340, un nuevo acceso al Puerto, pero evita la autocrítica sobre la gestión municipal del tráfico

La OPE 2026 vuelve a dejar dos debates abiertos: la necesidad, ampliamente reconocida, de un nuevo acceso al Puerto y la responsabilidad inmediata sobre la planificación de una circulación urbana que, según empresarios y numerosos afectados, este verano volvió a quedar atrapada en el caos.

 

La finalización de la Operación Paso del Estrecho (OPE) de 2026 ha servido al alcalde de Tarifa, José Antonio Santos Perea, para volver a situar en el debate la necesidad de construir un nuevo acceso directo al Puerto desde la N-340. En declaraciones a Europa Press, el regidor ha advertido de que las actuales comunicaciones resultan insuficientes ante el volumen de vehículos que atraviesa la ciudad con destino a Marruecos y ha puesto la mirada, además, en el Mundial de Fútbol de 2030, que organizarán conjuntamente España, Portugal y Marruecos.

El alcalde plantea un acceso similar al existente en Algeciras, que permita a los vehículos destinados al embarque dirigirse al recinto portuario sin tener que atravesar el casco urbano. La propuesta responde a un problema que vuelve a repetirse cada verano: miles de vehículos coinciden con la temporada turística y se ven obligados a utilizar los mismos itinerarios que emplean residentes y visitantes para desplazarse por la ciudad.

La conexión entre Tarifa y Tánger, con una travesía de apenas 35 minutos y acceso posterior a la red de autovías marroquí, convierte al Puerto tarifeño en una alternativa especialmente atractiva para los viajeros. Sin embargo, esa ventaja estratégica se traduce durante los meses de máxima afluencia en una importante presión sobre la movilidad urbana.

Santos Perea ha reclamado también una mejora en la gestión de las zonas exteriores de espera y ha señalado que los vehículos que llegan sin billete o deben permanecer a la espera de embarque deberían utilizar las áreas de preembarque situadas en las inmediaciones de la entrada de Tarifa, evitando así su acceso al núcleo urbano para, posteriormente, tener que recorrerlo de nuevo en dirección al Puerto.

“Eso lo tenemos que solucionar para el próximo año, tenemos que trabajarlo mucho mejor, porque si no nuestros paisanos, los comerciantes y los que no son comerciantes tienen un problema muy grande para moverse dentro de lo que es la ciudad”, ha advertido.

Sin embargo, las reclamaciones del alcalde hacia otras administraciones y hacia las navieras contrastan con la ausencia de cualquier autocrítica sobre la gestión y el ordenamiento del tráfico dentro del casco urbano, una competencia que corresponde exclusivamente al Ayuntamiento. Mientras Santos reclama soluciones estructurales de carácter supramunicipal, distintos sectores han interpretado el desarrollo de la OPE 2026 como una muestra más de falta de planificación y de una gestión apoyada, a su juicio, en la improvisación.

Esa crítica se dirige directamente al Gobierno municipal y a sus socios de Nuevos Aires Tarifa, a quienes se reprocha no haber articulado con suficiente antelación un dispositivo capaz de responder a una situación que no era desconocida. La OPE de 2025 ya dejó problemas de circulación y reuniones posteriores entre administraciones y sectores afectados para analizar posibles medidas. Pese a ello, buena parte de las propuestas planteadas no habrían llegado a ejecutarse antes de la campaña de este verano.

Los empresarios denuncian una ciudad “completamente colapsada”

El malestar expresado por el alcalde coincide, al menos en el diagnóstico sobre las consecuencias sufridas por la ciudad, con las denuncias formuladas por la Federación de Asociaciones de Empresarios de Tarifa (FAET). La organización empresarial ha mostrado su “profunda decepción e indignación” ante las declaraciones de la subdelegada del Gobierno en Cádiz, Blanca Flores, quien calificó el desarrollo del dispositivo de la OPE en Tarifa de “cierta normalidad” y de éxito.

Para los empresarios, la realidad ha sido muy distinta. FAET habla de “caravanas interminables, accesos bloqueados, vehículos circulando sin encontrar una solución y enormes dificultades para desplazarse dentro y fuera del municipio”, hasta el punto de describir la situación vivida como la de una ciudad “completamente colapsada”.

La federación recuerda, además, que los problemas registrados durante la OPE de 2025 ya fueron objeto de reuniones con las distintas administraciones y que se plantearon medidas para evitar que la situación volviera a repetirse. Según sostiene, una parte importante de aquellas propuestas no se materializó y el verano de 2026 ha terminado reproduciendo, e incluso agravando en determinados momentos, los problemas de movilidad.

En ese contexto, las críticas también apuntan a la gestión municipal del tráfico, una cuestión sobre la que el alcalde no ha realizado autocrítica pese a que el ordenamiento de la circulación dentro del núcleo urbano es competencia directa del Consistorio. Para sus detractores, el colapso de este verano vuelve a evidenciar “una falta de capacidad en la gestión pública” y una forma de gobernar en la que la reacción ante los problemas ha terminado sustituyendo a la planificación previa.

El Mundial de 2030 como nueva advertencia

La preocupación del alcalde trasciende ya la próxima edición de la OPE. Santos Perea ha situado el horizonte en el Mundial de Fútbol de 2030 y en el potencial aumento de viajeros entre España y Marruecos durante la competición. La posición geográfica de Tarifa y la rapidez de la conexión marítima con Tánger podrían convertir al municipio en una de las principales puertas de paso entre ambos países.

El regidor teme que, si no se acometen mejoras viarias y de infraestructuras antes de esa cita, el incremento del tráfico pueda multiplicar los problemas que ya se han vivido durante la OPE. “Tenemos que ir adelantándonos a ese tema porque no lo quiero ni pensar si no hay mejoras de autovía y de infraestructuras lo que podemos padecer en estos tiempos”, ha afirmado.

Santos Perea admite, no obstante, que las administraciones llegan tarde al debate sobre estas actuaciones. “Vamos ya muy, muy tarde”, ha lamentado.

La cuestión es si esa llegada tardía afecta únicamente a las grandes infraestructuras que dependen de otras administraciones o también a las decisiones que podían haberse adoptado desde el propio Ayuntamiento para ordenar el tráfico dentro de Tarifa. La OPE 2026 vuelve a dejar así dos debates abiertos: la necesidad, ampliamente reconocida, de un nuevo acceso al Puerto y la responsabilidad inmediata sobre la planificación de una circulación urbana que, según empresarios y numerosos afectados, este verano volvió a quedar atrapada en el caos.

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