
La asociación ecologista AGADEN-Ecologistas en Acción ha hecho público un duro comunicado de respuesta a la nota de prensa difundida por Rolwind Renovables sobre su proyecto de almacenamiento energético “S.T. Palmosilla” en suelo rústico del término municipal de Tarifa. En él la organización expresa su “absoluto rechazo” y desmonta, punto por punto, los argumentos esgrimidos por la compañía para justificar la instalación de una planta de baterías de gran escala en La Palmosilla.
“No es un proyecto ‘estratégico’, sino una operación especulativa”, sostiene AGADEN-EA en su comunicado. La asociación acusa a la promotora de presentar como urgente y de interés público una iniciativa de carácter privado con “fines comerciales”, y afirma que ni el Gobierno central ni la Junta de Andalucía han declarado la intervención como de utilidad pública o interés social, requisito que, a su juicio, sería imprescindible para ocupar suelo protegido.
Entre las principales críticas recogidas en el escrito, AGADEN-EA enumera:
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Operación especulativa y alarma injustificada. El comunicado rechaza el argumento del posible “colapso eléctrico” utilizado por Rolwind para justificar la urgencia del proyecto y apunta que ese supuesto alarmismo carece de “fundamento técnico” y de respaldo en los informes del operador del sistema (REE). Según la asociación ecologista, “en ningún documento oficial se contempla la necesidad de una planta de baterías de 200 MW en este punto de Tarifa”.
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Ubicación inadecuada. La asociación subraya la proximidad del emplazamiento propuesto a espacios de alto valor —a menos de 40 metros del Parque Natural de Los Alcornocales y a unos 800 metros del Santuario de la Luz— y denuncia que no existen razones técnicas que justifiquen ocupar suelo rústico cuando hay alternativas en suelos ya transformados o industriales en el Campo de Gibraltar.
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Falsa promesa de desarrollo local. AGADEN-EA cuestiona el argumento de Rolwind de que el proyecto será “palanca de desarrollo económico”: “No generará empleo estable ni actividad productiva rural; los beneficios se concentrarán en la empresa, mientras el municipio asume los riesgos”, señala el comunicado. Añaden que la energía almacenada se destinará al mercado nacional, no necesariamente al consumo local.
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Riesgos reales para el entorno. La organización advierte del riesgo de incendios, fugas químicas y contaminación de aguas y suelos asociados a baterías a gran escala, y recuerda que el informe ambiental exige medidas de autoprotección y drenajes estancos que, a su juicio, contradicen el mensaje empresarial de “mínimo impacto”. También alertan sobre la fragmentación de hábitats y la afectación a corredores de migración de aves y otras especies.
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Deficiencias en la información pública. AGADEN denuncia falta de transparencia durante el trámite de información pública del Ayuntamiento de Tarifa: documentos incompletos, ilegibles o incongruentes que, según la asociación, han impedido una participación ciudadana efectiva. Por ello solicitan la anulación y reinicio del procedimiento, con publicación íntegra y legible del expediente en el Boletín Oficial de la Provincia.
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Transición energética con criterios de justicia territorial. El comunicado recuerda que apoyar las renovables no es sinónimo de aceptar cualquier proyecto en cualquier lugar: “La transición debe reducir impactos, no trasladarlos al medio rural”, concluyen, reclamando que el almacenamiento se ubique en suelos industriales y degradados y no en espacios de valor ambiental.
Exigencias formales de AGADEN
AGADEN-EA reclama explícitamente al Ayuntamiento, a la Junta y al Ministerio:
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Anulación y reinicio del procedimiento de información pública, garantizando transparencia.
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Revisión por parte de la Junta de Andalucía y del MITECO del expediente completo, ante la posible confusión de informes que, según AGADEN, serían de proyectos solares y no de almacenamiento.
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Evaluación de alternativas en suelos industriales o degradados.
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Respeto al derecho de vecinos, ganaderos y agricultores a decidir el futuro de su territorio.
“No a la industrialización del Valle de la Luz. Sí a la energía limpia con respeto a la biodiversidad, al territorio y a sus habitantes”, concluye el comunicado.
La respuesta a Rolwind
La reacción de AGADEN-EA llega después de que Rolwind Renovables defendiera públicamente la puesta en marcha de dos proyectos “stand-alone” con sincronismo —200 MW en Cádiz (Tarifa) y 77,6 MW en Málaga (Álora)— como herramientas para dotar de inercia y estabilidad a la red eléctrica y reducir el riesgo de apagones. Rolwind subrayó también que ambos proyectos cuentan, según la compañía, con Declaración de Impacto Ambiental favorable del MITECO y que han sido diseñados bajo criterios de “mínimo impacto ambiental y visual”, además de presentarlos como potenciales motores para atraer industria al territorio.
La polémica abre ahora un frente político y social en Tarifa: mientras la empresa defiende la necesidad operativa y el beneficio estratégico de sus instalaciones frente a episodios como el colapso eléctrico del 28 de abril de 2025, colectivos ecologistas y buena parte de la sociedad local exigen mayores garantías ambientales, transparencia en la tramitación y alternativas que eviten la ocupación de suelo rústico protegido.
La controversia, además, plantea un debate más amplio sobre dónde y cómo deben implantarse las infraestructuras vinculadas a la transición energética para conciliar seguridad del sistema, desarrollo económico y conservación del territorio. AGADEN-EA anuncia que, si no se atienden sus demandas, intensificará las movilizaciones y las acciones administrativas contra la tramitación actual.