Según el informe técnico de la Junta, el proyecto afectaría de forma severa a una de las zonas más sensibles de la provincia para la fauna silvestre, especialmente para aves migratorias y para especies protegidas. El área incluye territorios de cría de alimoche común —catalogado En Peligro en Andalucía— y funciona como zona de sedimentación para milanos negros, aguiluchos cenizos y otras aves de interés comunitario. El documento también alerta de la alta concentración de aerogeneradores en el entorno, con 66 ya operativos en un radio inferior a ocho kilómetros, lo que genera impactos acumulativos considerados críticos.
El colectivo recuerda que en la cercana Sierra de Fates se tramita otro proyecto de repotenciación eólica, lo que, a su juicio, añadiría un nuevo factor de presión sobre un corredor ecológico esencial del Estrecho de Gibraltar.
Un peligro real para la biodiversidad
AGADEN destaca especialmente que el dictamen considera crítico el impacto sobre el alimoche. Los técnicos advierten de que los parques eólicos han provocado la práctica desaparición del núcleo reproductor de esta especie en Tarifa y que, si no se reduce la mortalidad asociada a los aerogeneradores, la población podría verse afectada de forma irreversible a corto plazo.
El principio de precaución debe prevalecer
Para la organización, esta resolución demuestra que la transición energética “no puede construirse a costa de la biodiversidad”. Por ello reclaman:
Un avance para la protección del Valle de la Luz
AGADEN considera que el dictamen supone un hito importante en la defensa del patrimonio natural de Tarifa y en la protección de especies vulnerables como el alimoche, el aguilucho cenizo y diversos murciélagos protegidos.
La asociación afirma que seguirá trabajando por un modelo energético “justo, racional y respetuoso con el territorio” y defiende que el Valle de la Luz debe conservarse como un espacio natural y tradicional, lejos de la industrialización y compatible con la biodiversidad única del municipio.