Las recientes lluvias en Tarifa han vuelto a evidenciar el descontrol urbanístico en zonas inundables del municipio, una situación que, según denuncian AGADEN-Ecologistas en Acción Cádiz y la Plataforma Ciudadana Tarifa No se Vende, pone en riesgo la seguridad de las personas y amenaza espacios naturales protegidos ante la inacción de las administraciones competentes.

Las lluvias registradas en las últimas semanas en el término municipal de Tarifa han vuelto a poner de manifiesto una realidad conocida y reiteradamente ignorada por las administraciones competentes: el grave descontrol urbanístico que se está produciendo en zonas inundables, especialmente en la vega del río Jara.
Según alerta AGADEN-Ecologistas en Acción Cádiz, las evidencias prácticas y visuales tras estos episodios de precipitaciones confirman que muchas de las áreas anegadas corresponden a asentamientos ilegales, que continúan creciendo sin que exista constancia oficial de actuaciones eficaces por parte de las administraciones para prevenir y frenar esta situación. La organización ecologista advierte de que esta falta de control y planificación supone un riesgo evidente tanto para el medio ambiente como para la seguridad de las personas.
Ante esta realidad, el colectivo ha anunciado que procederá a notificar formalmente a la Delegación Territorial de Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía y al Ayuntamiento de Tarifa las zonas que se han visto inundadas, con el objetivo de que se actúe de manera inmediata y se eviten en el futuro daños materiales y humanos que podrían llegar a ser irreparables.
A esta situación de ilegalidad y dejadez administrativa, señala AGADEN, se suman otros dos casos especialmente preocupantes. Por un lado, el proyecto urbanístico SUO-LI Los Lances, que cuenta con parte de su trazado en zona inundable; y por otro, el actual camping Río Jara, ubicado en el monte de utilidad pública La Peña, también en zona inundable, cuya concesión ha sido renovada recientemente por el Ayuntamiento de Tarifa pese a los riesgos conocidos.
La organización ecologista ha advertido de que, si en el plazo de un mes, tal y como establece la Ley de Transparencia, no se recibe constancia oficial de actuaciones concretas y eficaces por parte de las administraciones competentes, se trasladará esta situación a la Fiscalía de Medio Ambiente, con el fin de que quede constancia de la grave responsabilidad en la que podrían estar incurriendo las administraciones por su inacción ante un problema sobradamente conocido y documentado.
La denuncia de AGADEN coinciden plenamente con las efectuadas días atrás por la Plataforma Ciudadana Tarifa No se Vende, que rechazó públicamente la construcción en zonas inundables y humedales, poniendo como ejemplo el proyecto urbanístico SUO-LI-01 en Los Lances. El colectivo recordó que estos terrenos están catalogados como de alto riesgo de inundación, lo que hace inviable cualquier desarrollo residencial o turístico desde los puntos de vista de la seguridad y la sostenibilidad.
Asimismo, la plataforma subrayó que este tipo de actuaciones supone una grave amenaza para ecosistemas protegidos, como la Laguna de los Lances y su entorno, integrados en la Red Natura 2000 y declarados Reserva de la Biosfera. En este sentido, Tarifa No se Vende reiteró que “urbanizar en humedales y áreas inundables no solo pone en peligro a las personas, sino que provoca daños ambientales irreversibles”, reclamando que estos criterios sean tenidos en cuenta en futuros proyectos y debates urbanísticos.