La organización ecologista cuestiona la instalación de un toldo en el Paseo Marítimo y reclama una estrategia de renaturalización para combatir el calor de forma permanente.
Los ‘escuajosos’ toldos instalados en Los Lances, es consecuencia de la falta de interés de las autoridades por aumentar las zonas verdes y sustituirla por ineficaces infraestructuras/S.Terán
AGADEN-Ecologistas en Acción ha solicitado al Ayuntamiento de Tarifa que sustituya la inversión destinada a la instalación de toldos bioclimáticos por un plan de incremento del arbolado urbano y de la infraestructura verde, al considerar que esta opción ofrece soluciones más eficaces y duraderas frente a las altas temperaturas.
La organización se refiere a la reciente instalación de un toldo en una zona abierta del Paseo Marítimo, junto a los edificios Cardenal Cisneros, cuya finalidad es proporcionar sombra y reducir la incidencia del calor en ese espacio.
Según AGADEN-EA, este tipo de actuaciones responde a una política urbana “cortoplacista” que no aborda las necesidades reales de la ciudad. La entidad sostiene que, aunque los toldos pueden ofrecer sombra durante los meses de verano, no reducen la temperatura ambiente ni aportan otros beneficios ambientales como la mejora de la calidad del aire, la captura de CO₂, el fomento de la biodiversidad o el aumento de la resiliencia urbana frente al cambio climático.
Por el contrario, defiende que el arbolado urbano constituye una inversión permanente con beneficios ambientales, sociales y económicos durante décadas. En este sentido, considera difícil justificar que se destinen recursos públicos a la instalación y sustitución periódica de toldos cuando esos fondos podrían emplearse en un plan ambicioso de renaturalización de calles y plazas, incrementando el número de árboles allí donde sea técnica y patrimonialmente viable.
La organización subraya que la ciudadanía necesita espacios públicos más frescos, saludables y habitables durante todo el año, y recuerda que en Tarifa existen numerosas plazas, parques infantiles y zonas comunes con escasa sombra y amplias superficies de cemento, donde una mayor presencia de arbolado proporcionaría beneficios permanentes tanto para vecinos como para visitantes.
AGADEN-EA recuerda además que la Unión Europea impulsa desde hace años la renaturalización de las ciudades como una de las principales herramientas para hacer frente al cambio climático. Cita, entre otras iniciativas, el Pacto Verde Europeo, la Estrategia de Biodiversidad para 2030 y el Reglamento de Restauración de la Naturaleza, que promueven el incremento de la infraestructura verde, el arbolado urbano y la recuperación de espacios naturales dentro de los núcleos urbanos.
La organización destaca que los árboles proporcionan sombra natural, reducen el efecto isla de calor, mejoran la calidad del aire, amortiguan el ruido, aumentan el atractivo urbano y revalorizan los espacios públicos, frente a soluciones temporales que requieren mantenimiento y sustituciones periódicas.
Asimismo, señala que, si existen limitaciones técnicas o patrimoniales que impidan plantar árboles en determinadas calles o plazas, el Ayuntamiento debería explicarlas con transparencia y estudiar alternativas, como la ampliación de alcorques, la creación de jardines urbanos o la implantación de otras soluciones de infraestructura verde adaptadas a cada espacio.
Como ejemplo de la necesidad de esta estrategia, AGADEN-EA cita espacios públicos que, a su juicio, siguen careciendo de sombra suficiente, como la plazoleta Cinco de Oros, en la Alameda, el parque infantil de la barriada Virgen del Sol o la plaza Miramar. Para la organización, estas carencias evidencian la necesidad de apostar de forma decidida por el arbolado urbano como solución permanente y sostenible frente al incremento de las temperaturas.