La edil de Deportes, Celia Rico confía en que una vez acabado el mes de septiembre la normalidad regrese a las instalaciones municipales, tras cinco meses de inactividad.

La Asociación de Fibromialgia de Tarifa (AFITA) ha vuelto a alzar la voz para reclamar al Ayuntamiento la reapertura urgente de la piscina municipal, cerrada desde el pasado 26 de abril. El colectivo denuncia que el parón de más de cinco meses está privando a sus socios y socias de un recurso que va mucho más allá del deporte o la oferta municipal: se trata de un espacio terapéutico imprescindible para quienes padecen fibromialgia, síndrome de fatiga crónica y otras enfermedades reumatológicas.
“Este servicio no es un lujo, es una necesidad médica”, recuerdan desde AFITA, que ha presentado una reclamación formal en la que exigen la reapertura inmediata, un informe técnico detallado de las averías, un calendario real de reparaciones y soluciones alternativas mientras duren los trabajos. “La salud no puede esperar. Exigimos transparencia y acción ya”, subrayan.
No es la primera vez que la asociación moviliza a la ciudadanía. El pasado 23 de julio, más de medio centenar de personas se concentraron frente a las instalaciones para exigir una solución al cierre indefinido, una convocatoria que contó con el respaldo de vecinos y de representantes de la oposición municipal. Durante aquella protesta, AFITA ya advirtió de las consecuencias del parón: “Sin la terapia en agua se hace muy visible la fragilidad de nuestros síntomas. Nos limita la movilidad y multiplica el dolor. La piscina es parte de nuestro tratamiento”.
Entonces, desde el Ayuntamiento, la concejala Celia Rico quiso manifestar su apoyo y reconoció la necesidad del servicio, aunque evitó dar una fecha de reapertura, insistiendo en que los trabajos técnicos y las garantías sanitarias deben cumplirse antes de permitir el regreso de los usuarios. Ahora preguntada por las nuevas quejas, la edil ha manifestado ante los micrófonos de RTVT que “A partir del día 15 de septiembre se retoman las actividades de sala en las instalaciones de la piscina municipal. La concejala de Deportes, Celia Rico, explica aquí cuál es el ritmo actual de la reparación de esta infraestructura, una situación que implica ahora a la empresa suministradora original, ya que según ha manifestado la edil, “un chispazo a la hora de colocar una placa, habría desconfigurado los parámetros y era imposible ajustarlos correctamente y con garantías de salubridad”. Ahora la edil asegura que personal de la fábrica acudirán hasta la localidad para realizar ellos mismos dicha tarea. Con todo, la edil de Deportes confía en que una vez acabado el mes de septiembre la normalidad regrese a las instalaciones municipales, tras cinco meses de inactividad.
Mientras tanto, la incertidumbre y el malestar crecen entre los afectados, que recuerdan que cada semana sin acceso a la terapia acuática supone un retroceso en su calidad de vida. “No pedimos un capricho. Pedimos salud y dignidad”, concluyen desde AFITA.