AGADEN Ecologistas en Acción denuncia años de falta de control sobre este tipo de actividades en el Parque Natural del Estrecho y reclama al Ayuntamiento de Tarifa que ejerza sus competencias.

La Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía ha iniciado actuaciones administrativas a raíz de las presuntas infracciones detectadas durante un evento musical celebrado en el chiringuito Bora, en Tarifa, un establecimiento ubicado en el entorno del Parque Natural del Estrecho y de la Reserva de la Biosfera.
Según ha informado AGADEN Ecologistas en Acción Cádiz, las actuaciones tienen su origen en una inspección realizada por el Grupo Operativo de Algeciras de la Unidad de la Policía Nacional adscrita a la Comunidad Autónoma de Andalucía. Como resultado de aquella intervención, se levantó un acta de denuncia el pasado 15 de julio de 2026 por presuntas infracciones graves de la Ley 13/1999 de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de Andalucía.
La Delegación del Gobierno ha remitido ahora el expediente al Ayuntamiento de Tarifa, al corresponder al Consistorio la tramitación administrativa y la determinación de las actuaciones que procedan. El caso vuelve así a situar en el centro del debate una problemática que los colectivos ecologistas llevan denunciando desde hace años: la celebración de conciertos y eventos musicales en establecimientos situados en zonas de especial protección ambiental.
Una reivindicación sostenida durante años
Para AGADEN, el expediente abierto en relación con el chiringuito Bora no constituye un hecho aislado, sino un nuevo episodio de una situación que la asociación viene denunciando de forma reiterada. Los ecologistas sostienen que la celebración de actuaciones musicales en locales ubicados en el litoral tarifeño, algunos de ellos enclavados en el entorno de espacios naturales protegidos, ha pasado de ser una práctica puntual a consolidarse durante las temporadas de mayor afluencia turística.
La organización mantiene desde hace años una campaña de denuncia y vigilancia sobre estas actividades, reclamando que las administraciones garanticen el cumplimiento de la normativa sobre espectáculos públicos y que se tenga en cuenta la especial sensibilidad ambiental del entorno.
La preocupación de los grupos ecologistas no se limita al ruido generado por los conciertos. AGADEN advierte también de los efectos asociados a la concentración de grandes cantidades de personas, vehículos y equipamientos en zonas próximas a espacios naturales y, en determinados casos, en áreas de interfaz urbano-forestal. A su juicio, estas circunstancias pueden incrementar los riesgos para la conservación del entorno, la seguridad ciudadana e incluso la prevención de incendios.
En este sentido, la asociación insiste en que la protección ambiental debe ser un elemento central en la autorización y control de cualquier actividad recreativa desarrollada en un espacio natural protegido. «La prevención debe estar por encima de la improvisación», sostiene el colectivo.
Críticas a la falta de respuesta municipal
AGADEN ha mostrado además su preocupación por la falta de respuesta del Ayuntamiento de Tarifa a los distintos escritos y solicitudes presentados en relación con la celebración de eventos musicales en el entorno del Parque Natural del Estrecho.
Según la organización, el Consistorio no ha respondido a las peticiones de información remitidas por la asociación, una circunstancia que considera especialmente grave cuando se trata de actividades susceptibles de congregar a cientos de personas y numerosos vehículos en zonas ambientalmente sensibles.
Los ecologistas reclaman al Ayuntamiento que no se limite a recibir los expedientes o denuncias procedentes de otros organismos, sino que ejerza de forma efectiva sus competencias en materia de inspección, control y tramitación administrativa.
«El Ayuntamiento debe garantizar que cualquier evento cuente con las autorizaciones necesarias y cumpla estrictamente la normativa vigente», defienden desde AGADEN, que espera ahora que el acta remitida desde la Delegación del Gobierno sea tramitada «con diligencia» y que el Consistorio informe de las actuaciones adoptadas.
La asociación ha advertido de que, si continúa sin recibir respuesta a sus escritos, acudirá a otros órganos administrativos y de control para exigir responsabilidades y reclamar el cumplimiento de las obligaciones que corresponden a la administración municipal.
Una coordinación pendiente
El expediente relacionado con el chiringuito Bora llega apenas después de que AGADEN reclamara a la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Cádiz que lidere una iniciativa de coordinación institucional ante la proliferación de eventos musicales en establecimientos del litoral de Tarifa.
La propuesta ecologista pasa por la creación de una mesa de coordinación en la que participen el Ayuntamiento y los distintos órganos de la Junta con competencias en medio ambiente, espectáculos públicos y otras materias relacionadas. El objetivo sería abordar el problema antes del inicio de cada temporada turística, clarificar el marco normativo y evitar que las administraciones actúen únicamente después de que se produzcan posibles incumplimientos.
Para los ecologistas, el caso de Bora evidencia precisamente la necesidad de pasar de una actuación reactiva a un sistema preventivo de control. La compatibilidad entre la actividad económica y turística y la conservación de los valores ambientales, sostienen, exige que las autorizaciones, inspecciones y medidas de protección estén definidas antes de que se celebren eventos de gran afluencia.
AGADEN insiste en que el Parque Natural del Estrecho no puede convertirse en un escenario donde los conciertos y grandes concentraciones se normalicen al margen de las condiciones legales y ambientales exigibles. La tramitación del expediente remitido al Ayuntamiento de Tarifa será ahora una nueva prueba sobre la respuesta de las administraciones ante una controversia que los grupos ecologistas llevan años manteniendo abierta.
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