A pesar de contar con espacios de enorme valor ecológico como el Parque Natural del Estrecho y el paraje natural de Los Lances, Ecologistas en Acción considera que persisten proyectos y desarrollos urbanísticos que amenazan el equilibrio ambiental del municipio.
El entorno de Valdevaqueros constantemente amenazado por la especulación urbanística a menudo disfrazadas de “proyectos verdes”/S.Terán
El Campo de Gibraltar vuelve a figurar entre los principales puntos negros del litoral español tras la publicación del informe Banderas Negras 2026 de Ecologistas en Acción. La comarca recibe dos de las distinciones negativas concedidas en la provincia de Cádiz: una por la contaminación y los vertidos que afectan a la Bahía de Algeciras y otra por la creciente presión urbanística sobre el litoral de Tarifa, compartida con Barbate y El Palmar (Vejer).
Las nuevas banderas llegan en un contexto en el que Ecologistas en Acción mantiene una intensa labor de denuncia y vigilancia ambiental en el Campo de Gibraltar. El colectivo ecologista lleva décadas alertando sobre el deterioro progresivo del entorno natural comarcal, especialmente por el impacto del potente polo industrial, químico y energético asentado en la Bahía de Algeciras, así como por las amenazas derivadas de proyectos urbanísticos sobre algunos de los espacios naturales mejor conservados del litoral gaditano.
Tarifa, de nuevo bajo la presión urbanística
Una de las banderas negras concecida por Ecologistas en Acción al Campo de Gibraltar vuelve a afectar directamente a Tarifa, una situación que, según los ecologistas, evidencia que las actuales figuras de protección ambiental no están siendo suficientes para frenar la expansión urbanística sobre su litoral.
A pesar de contar con espacios de enorme valor ecológico como el Parque Natural del Estrecho y el paraje natural de Los Lances, Ecologistas en Acción considera que persisten proyectos y desarrollos urbanísticos que amenazan el equilibrio ambiental del municipio.
Entre ellos vuelve a citar el Plan Parcial Cabo de Plata, que contempla la construcción de dos campos de golf, además de denunciar los vertidos de aguas residuales asociados a determinadas urbanizaciones y establecimientos situados junto al litoral.
Para Verdemar, la situación de Tarifa representa uno de los ejemplos más claros de la presión inmobiliaria que desde hace años soporta la costa gaditana. El colectivo insiste en que la especulación urbanística continúa poniendo en riesgo espacios naturales de extraordinario valor ecológico y paisajístico, por lo que reclama una revisión profunda del modelo de desarrollo territorial del municipio.
Entre las medidas propuestas por Ecologistas en Acción destacan la paralización de nuevos desarrollos urbanísticos en primera línea de costa, la desclasificación de los suelos urbanizables previstos en el vigente planeamiento urbanístico de Tarifa, aprobado en 1990, así como una mayor protección efectiva de los espacios naturales y la ordenación sostenible de los asentamientos existentes.
Un trabajo de denuncia constante
Las Banderas Negras vuelven a respaldar las denuncias que Verdemar Ecologistas en Acción viene realizando desde hace años sobre el deterioro ambiental del Campo de Gibraltar. La organización mantiene una intensa actividad de seguimiento de vertidos, contaminación industrial, ampliaciones portuarias, ocupación del dominio público marítimo-terrestre y proyectos urbanísticos que afectan tanto a la Bahía de Algeciras como al litoral de Tarifa.
Con este nuevo informe, el colectivo considera que se confirma la necesidad de impulsar políticas de restauración ecológica, reducir la contaminación industrial y urbana y preservar uno de los territorios con mayor riqueza natural de Andalucía frente a las crecientes presiones económicas y urbanísticas.
La Bahía de Algeciras asediada por la degradación y contaminación
En el caso de la Bahía de Algeciras, el informe vuelve a señalar una problemática histórica que, lejos de resolverse, continúa agravándose. Ecologistas en Acción denuncia los continuos vertidos de aguas residuales procedentes de los municipios de Algeciras, Los Barrios, San Roque y La Línea de la Concepción, a los que se suman los vertidos desde Gibraltar, además de las emisiones y residuos vinculados a la industria pesada instalada en la comarca.
El documento también pone el foco sobre otras actividades que alteran gravemente el ecosistema marino, como las ampliaciones portuarias, los terrenos ganados al mar, la construcción de diques y espigones o las operaciones de bunkering entre buques, que modifican la dinámica litoral y aumentan la presión sobre uno de los enclaves industriales más importantes del sur de Europa.
Desde Verdemar recuerdan que llevan años denunciando las consecuencias ambientales derivadas de la concentración industrial en la Bahía de Algeciras y reclamando medidas eficaces para reducir la contaminación, controlar los vertidos y compatibilizar la actividad económica con la protección del medio natural.