El bolero del reloj y la tuna protagonistas del patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO

Por Juanjo Florensa, Asociación Melilla para la UNESCO

La Tuna de Turismo de las Islas Baleares que se constituyó en el año 2011; ha estado participando en el XXXVII Certamen Nacional de Tunas celebrado en la ciudad de Melilla los días 10 y 11 de octubre de 2025 teniendo la gentileza de interpretar el conocido bolero “EL RELOJ” de Roberto Cantoral para homenajear la celebración del “Día Mundial del Reloj” que se ha celebrado en su primera edición este viernes 10 de octubre.  Esta iniciativa ha sido llevada a cabo con el hastag #worldwatchday con diversas actividades realizadas por la Asociación Melilla para la UNESCO contando con el reconocimiento de la Asociación worldwatchday.org con sede en Ginebra (Suiza). Se da la anecdótica circunstancia que haya sido Melilla la única ciudad de España en la relación de eventos organizados oficialmente en Europa por la entidad World Watch Day Association que está presidida por Aurélie Streit. A la RELOJERIA, el BOLERO y la TUNA les unen una especial relación cultural porque tanto  el Bolero como la Relojería han sido inscritos en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO en los años 2020 y 2023 respectivamente. A su vez la TUNA fue declarada  recientemente “Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de España” en junio de 2025 (BOE nº 43) según informa Carlos Espinosa (Don Dudo) de Tuna España. Este reconocimiento nacional se ha realizado como un paso previo a la posible inclusión de la lista de la UNESCO con la misma distinción que La Relojería y El Bolero.

LA HISTORIA DEL BOLERO EL RELOJ

La historia de este bolero la resume César Muñoz en su canal de youtube “La Cata Musical”; en 1954 el cantante, compositor y arreglista mexicano – Roberto Cantoral García (1930-2010) fundaría el trío musical “Los Tres Caballeros” junto a Leonel Gálvez y Benjamín “Chamin” Correa.  En 1956 el trío musical  participó en una gira artística por Estados Unidos donde surgió un apasionado romance entre Roberto Cantoral y una atractiva bailarina quedando el cantante completamente “flechado” por la artista de Nueva York. Su intenso romance tendría un final pues Roberto tenía que regresar a México al finalizar la Gira artística donde se conocieron. En su última noche juntos en Washington D.C. contemplaban ambos entrelazando sus manos el río Potomac mientras un reloj en la pared marcaba el tiempo implacablemente suplicando nuestro protagonista que el Tic-Tac se detuviera para poder estar con ella. Las sensaciones vividas aquella última noche inspiraron la romántica y melancólica letra del bolero el “Reloj”: porque sabía que ella se irá para siempre cuando amanezca otra vez. Ese reloj no debía de marcar las horas porque le haría enloquecer de irremediable dolor,  suplicando al Dios Cronos que el tiempo se detenga en esa última noche para vivir el amor antes que amanezca otra vez. Roberto sin el amor de ella no es nada porque es la estrella que alumbra su ser sintiendo que la vida se le apaga cuando ella vuelva a Nueva York, deseando que surja  el milagro de convertir esa noche en perpetua. No sabemos el nombre de esa artista que cautivó el corazón de Roberto Cantoral, pero la canción del “Reloj” se convertiría en un símbolo de impotencia al irremediable paso del tiempo y la imposibilidad de retener el amor. César Muñoz asevera que este bolero nos convirtió a todos en cómplices afectivos de ese romance vivido entre el cantante y la bailarina, pues en todas las giras artísticas se producen siempre este tipo de fugaces encuentros. En el año 1957 con sello discográfico Capitol Records las canciones del “Reloj” y “La Barca” (donde se dice que la distancia es el olvido,) se presentaron en un disco single de 45 RPM alcanzando ambos temas espectaculares éxitos musicales a nivel mundial. El bolero del “Reloj” -que está considerada una de las canciones más emblemáticas del universo musical latinoamericano según el Instituto Bolero Mexicano- ha sido interpretada por otros artistas como Los Panchos, Luis Miguel, versionándose en orquestaciones instrumentales de Franck Pourcel, Paul Mauriat, Richard Clayderman y por supuesto se encuentra en el repertorio de las Tunas Españolas. Pues este famosísimo tema cuando es interpretado por la Tuna lo envuelve más si cabe en una romántica aureola mucho más mágica en este triángulo que conforman el  Reloj, el Bolero y la propia Tuna. Coincidiendo que el 17 de octubre se celebra el “Día Internacional del Patrimonio Cultural Inmaterial” podría crearse una plataforma para generar sinergias con la que se puedan desarrollarse proyectos compartidos: “TREBOL: Plataforma Cultural Reloj-Bolero-Tuna”. De hecho Carlos Espinosa de Tuna España ha colaborado  en la publicación del libro “Cien Años de Bolero” de Jaime Rico Salazar, considerándose  una obra de referencia  denominada “la Biblia del Bolero”. A los estudiantes componentes de la Tuna de Turismo Mallorquín les sugiero que para el próximo año celebren oficialmente el “Día Mundial del Reloj” como propuesta de “Turismo Horológico” pues según el artículo publicado en diarioviajero.com por Viola de Lesseps la Ciudad de Palma de Mallorca atesora  un impresionante Patrimonio Horológico con 112 relojes de Sol -además del reloj existente en la torre de su Catedral- convirtiéndose en un verdadero Paraíso Gnomónico según la Asociación para la Revitalización de los Centros Antiguos –ARCA- para lo cual UNESCO-Melilla y ADOC-Canarias ofrecen su total colaboración. (El Reloj Tuna Turismo Mallorca: https://bit.ly/3KScGsU) .