Desde la concejalía de Deportes no se ha dado aún fecha de apertura insistiendo en que esta no se producirá hasta que la piscina cumpla los parámetros legales y sanitarios exigidos. El próximo viernes entorno al lema “Tarifa para Vivir” grupos sociales, educativos y ecológicos llevarán a cabo una marcha protesta entre otras cuestiones por el desinterés del equipo de gobierno e incapacidad para dar solución a la piscina cubierta durante cinco meses de cierre.

Protesta ciudadana convocada por AFITA ante la persistencia del cierre de las instalaciones de la Piscina Cubierta el pasado mes de julio/TAD
La piscina municipal cubierta de Tarifa permanece cerrada desde el pasado mes de abril, cuando comenzaron a detectarse fallos en su sistema de depuración y control del ambiente vinculadas a la obsolescencia de la maquinaria humectante. Desde entonces, las instalaciones, con más de 25 años de funcionamiento, han sido objeto de trabajos de reparación que se han alargado en el tiempo, generando críticas tanto de colectivos sociales como de usuarios particulares que dependen de este recurso deportivo y terapéutico.
Era el 23 de abril, cuando la concejala de Deportes, Celia Rico, explicaba el cierre de las instalaciones y la necesidad de sustituir válvulas deterioradas intentando no afectar al servicio. Sin embargo, las reparaciones derivaron en el cierre completo de la piscina desde entonces. Previamente diversos ciudadanos ya habían denunciado que se había procedido al cierre de las instalaciones debido a que era irrespirable estar allí.
Meses después, el 2 de septiembre, Rico anunció que el agua ya estaba lista y que únicamente restaba reparar la regulación de la deshumectadora, un equipo esencial para el control ambiental del recinto. Ese mismo día, la edil comunicó la reanudación parcial de actividades en la sala polivalente de las instalaciones, con propuestas como pilates a partir del 15 de septiembre.
Finalmente, ayer 23 de septiembre la concejala confirmó a través de los micrófonos de Radio Televisión Tarifa que mañana jueves técnicos de la empresa suministradora original, CIATESA, comenzarían a trabajar en la reparación de la deshumectadora. “No hemos parado de trabajar para intentar abrir las instalaciones, pero no hemos encontrado alternativas”, ha defendido la concejala, que también ha querido desmentir rumores sobre un cierre definitivo sin sustitución de la piscina. La edil ha anunciado además que la intención futura es la de adquirir una nueva máquina para garantizar el funcionamiento futuro y recordó que se aprobó una modificación presupuestaria para afrontar esta inversión.
Los trabajos no han estado exentos de contratiempos. El 17 de julio, durante las pruebas de una nueva placa electrónica en la deshumectadora, surgieron nuevos desajustes que obligaron a prolongar la intervención. A lo largo de ese mes y de inicios de julio de 2025, se fueron incorporando nuevos componentes —colectores, válvulas y tubos del sistema— en un proceso complejo marcado por la antigüedad de la instalación.
Desde la concejalía de Deportes se ha insistido en que la reapertura no se producirá hasta que la piscina cumpla los parámetros legales y sanitarios exigidos. Rico ha dirigido mensajes especialmente a los colectivos que utilizan la piscina para terapias, reconociendo la “necesidad imperiosa” que tienen, aunque sin poder fijar aún una fecha concreta para la reactivación de la actividad acuática.
Mientras tanto, la gestión de este prolongado cierre ha suscitado numerosas críticas ciudadanas y políticas. A pesar de que el Ayuntamiento asegura haber trabajado de manera continuada en la reparación, la falta de plazos concretos mantiene la incertidumbre entre los usuarios. De hecho el próximo viernes entorno al lema “Tarifa para Vivir” grupos sociales, educativos y ecológicos tienen pensado celebrar una concentración marcha protesta entre otras cuestiones por el desinterés municipal e inacción del gobierno local o incapacidad para dar solución a la piscina cubierta y su cierre durante más de cinco meses.