La asociación presentará alegaciones para que el Ayuntamiento de Tarifa deniegue la licencia de obras y para que el Ministerio para la Transición Ecológica reconsidere la ubicación del proyecto. Reclaman alternativas en zonas degradadas y un nuevo Estudio de Impacto Ambiental más riguroso.

La organización ecologista AGADEN–Ecologistas en Acción ha solicitado ser reconocida como parte interesada en el expediente del proyecto S.T. Palmosilla, con el fin de presentar alegaciones contra la construcción de una planta de almacenamiento de energía con baterías en el Valle de la Luz, en Tarifa. La asociación considera que esta iniciativa representa una “grave amenaza” para el patrimonio natural, cultural y espiritual de la zona.
El proyecto, promovido por Rodwind Andalucía 10 SL publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Cádiz el pasado 12 de agosto, contempla la instalación de un sistema BESS (Battery Energy Storage System) de 200 MW de potencia y más de 800 MWh de capacidad, ya autorizado por el Ministerio para la Transición Ecológica. La planta se levantaría en el Puerto de la Cruz, a escasos metros del Santuario de la Virgen de la Luz, enclave histórico de gran valor para la comarca.
La infraestructura ocuparía casi 100.000 metros cuadrados —equivalentes a ocho campos de fútbol— e incluiría 756 baterías de gran tamaño. Para AGADEN, se trata de un paso más en la industrialización del Valle de la Luz, con repercusiones ambientales, sociales y culturales. La organización advierte además de la ausencia de una evaluación sobre los efectos acumulativos de otros proyectos similares que se encuentran en tramitación.
Impactos señalados por AGADEN
Lejos de representar una alternativa verdaderamente “verde”, la entidad ecologista subraya que estas macroinstalaciones conllevan riesgos e impactos considerables, entre ellos:
- Daños asociados a la minería de litio, níquel y cobalto.
- Alto consumo de recursos y ausencia de planes claros de reciclaje.
- Ruido constante de los sistemas de refrigeración, con afección a vecinos y fauna.
- Generación de residuos peligrosos y riesgo de incendios de difícil control.
- AGADEN ha solicitado formalmente:
- Ser reconocida como parte interesada en el procedimiento.
- Acceso completo a la documentación del expediente.
Notificación de todas las resoluciones administrativas.
La asociación presentará alegaciones para que el Ayuntamiento de Tarifa deniegue la licencia de obras y para que el Ministerio para la Transición Ecológica reconsidere la ubicación del proyecto. Reclaman alternativas en zonas degradadas y un nuevo Estudio de Impacto Ambiental más riguroso.
En un comunicado, la organización recuerda que la transición energética no debe suponer sustituir la dependencia de los combustibles fósiles por una nueva dependencia minera y tecnológica. En este sentido, pide una planificación seria que garantice un desarrollo sostenible sin hipotecar el futuro social, económico y ambiental de Tarifa.
Finalmente, AGADEN ha apelado al Ayuntamiento a comprometerse con la defensa del Valle de la Luz y su tradición, frente a proyectos industriales que, según denuncian, “amenazan la identidad y el futuro de la comarca”.