La presión ecologista sobre los ferris que operan en el puerto de Tarifa se intensifica. Hace escasos días, Verdemar denunció “que los ferris que cruzan el Estrecho están emitiendo grandes cantidades de humos oscuros y partículas de carbonilla” que impregnan fachadas, cristales y ropa tendida en las viviendas cercanas, afectando directamente a la calidad del aire. Además, recuerda que el Estrecho de Gibraltar forma parte de la zona de control de emisiones (SECA), lo que obliga a reducir los óxidos de azufre y partículas liberadas a la atmósfera.

Ecologistas en Acción ha exigido la paralización cautelar del ferry Jaume I, de la naviera Balearia, que cubre la línea Tarifa-Tánger, tras denunciar la grave contaminación atmosférica y marina que genera en sus maniobras dentro del puerto de Tarifa, junto al Parque Natural del Estrecho.
El colectivo ecologista asegura que en las últimas semanas ha recibido “numerosas quejas” de vecinos y negocios cercanos al puerto, que apuntan a la emisión de humos densos, malos olores y caída de hollín al mar durante los atraques y salidas del buque. “Resulta incompatible con un transporte que se promociona como línea verde”, recalcan en un comunicado.
El Jaume I, construido en 1994 y con más de 30 años de servicio, está sujeto a normativas europeas y españolas que obligan a pasar inspecciones técnicas más rigurosas, recuerdan desde AGADEN-EA. Además, señalan como precedente un incendio sufrido en 2013 en la sala de máquinas, provocado por la rotura de tuberías de combustible, lo que, en su opinión, refuerza la necesidad de una revisión exhaustiva.
La organización estima que la potencia instalada en los cuatro motores del ferry puede llegar a emitir un nivel de contaminantes equivalente al de “más de 300 vehículos funcionando de manera continua en un mismo punto, incluso cumpliendo la ITV”.
Ante esta situación, AGADEN-EA reclama a Capitanía Marítima y a la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras la adopción inmediata de medidas. En concreto, exigen:
- Una inspección urgente de los motores y sistemas de control de emisiones.
- La paralización cautelar de la operativa del buque hasta que se corrijan las deficiencias.
- El estricto cumplimiento de la legislación vigente en materia de contaminación marítima.
“Tarifa, en pleno Parque Natural del Estrecho, no puede convertirse en escaparate de un modelo de transporte sucio y obsoleto que agrava la crisis climática”, advierte AGADEN-EA, que insiste en que el municipio debe contar con un puerto y un servicio marítimo “sostenibles y respetuosos con la salud de la población y el medio ambiente”.
Denuncia previa de Verdemar-Ecologistas en Acción
La denuncia de AGADEN-EA se suma a la planteada días atrás por Verdemar–Ecologistas en Acción, que ya había alertado de la “grave contaminación” de los ferris en Tarifa. Este grupo presentó denuncias formales ante la Capitanía Marítima y la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras por el incumplimiento del Anexo VI del Convenio MARPOL, que regula la prevención de la contaminación atmosférica de los buques.
Verdemar asegura que los ferris que cruzan el Estrecho están emitiendo “grandes cantidades de humos oscuros y partículas de carbonilla” que impregnan fachadas, cristales y ropa tendida en las viviendas cercanas, afectando directamente a la calidad del aire. Además, recuerda que el Estrecho de Gibraltar forma parte de la zona de control de emisiones (SECA), lo que obliga a reducir los óxidos de azufre y partículas liberadas a la atmósfera.
“La contaminación es visible a simple vista y está dejando huella en la salud de las personas y en el entorno urbano. No se puede permitir que los buques sigan operando con combustibles sucios y sin control”, manifestó la organización, que ha aportado vídeos y fotografías como prueba y ha reclamado inspecciones inmediatas, así como sanciones y medidas correctoras.