
No es nada extraño que a lo largo de la vida podamos ver un tema desde una perspectiva y luego, con el paso del tiempo, verlo de otra manera totalmente distinta. Ello no significa entrar en contradicción; más bien significa que, por nuestra historia personal o por las circunstancias, hemos cambiado el enfoque.
Sin embargo, cuando en un mismo periodo de tiempo decimos una cosa y la contraria, sí podemos entender que hay contradicciones en el discurso. Si esto sucede en el ámbito de lo privado, no tiene mayor repercusión. Pero cuando estas contradicciones se dan en los gobernantes, la gente puede pensar que existe una cierta indefinición o, lo que es peor, se podría llegar a una cierta inseguridad jurídica.
En el plano de la política municipal hay partidos que no paran de entrar una y otra vez en contradicciones. Es lo que se desprende cuando uno lee la nota de prensa de Nuevos Aries (NAT) ante los problemas de cortes de agua y la gestión de Aqualia NAT. En ella, se señala que “no descarta estudiar el rescate del servicio de agua”. Una postura totalmente contradictoria con lo que vienen siendo su discurso e intenciones políticas de privatización. Recordemos, por ejemplo, que hace poco han sonado las intenciones privatizadoras de la empresa municipal URTASA. Por cierto, a la que se opone el Comité de esta empresa municipal y los otros grupos municipales. Por no mencionar la nueva ordenanza reguladora de la colaboración público-privada que, según PP y NAT, pretende agilizar la tramitación de licencias urbanísticas, pero que deja serias dudas sobre lo que debe ser una administración pública.
El partido que nació bajo el lema de los intereses empresariales frente a las administraciones no deja de sorprendernos al mostrarnos cómo entiende la vida pública de forma muy similar a los populismos que están de moda en un sector de la población. Y por ello, quizás, no duda en acusar al PSOE, usando el término de puertas giratorias de una forma totalmente incorrecta. Una puerta giratoria es cuando un responsable político deja la actividad pública y entra a trabajar en una empresa con intereses en el ámbito donde él ha ejercido de político. Las contrataciones por la empresa de gente ligada a un grupo u otro (si se demuestra) puede ser enchufismo, pero nunca puerta giratoria. Quizás, en este discurso vacío y sofístico, lo importante no es lo que se comunica, sino el escándalo que produce al decirlo y sobre todo el eco que tiene en determinada gente que emana odio por todos los orificios de su cuerpo.
No menos populistas son los videos que han subido a Facebook para intentar justificar que la recalificación de terrenos (a la que tan propensos son) supondrá el fin del problema de la vivienda en Tarifa. En estos vídeos se explica que no habrá problemas con el agua, algo que sí han advertido tanto los técnicos como otros grupos políticos. Según ellos, el agua está garantizada por la ley. Obviamente, esta gente ignora o, lo que es peor, oculta que el marco legal no garantiza los derechos. La Constitución garantiza el derecho a la vivienda y mira cómo estamos.
Y aquí otra contradicción. Al portavoz de Nuevos Aires se le llena la boca de acusar al PSOE (al que ha puesto en el centro de su diana de ataques) de no haber planificado, de no haber hecho nada. Pues bien, parece que sólo es otra frase vacía hecha para atacar a dicho partido y especialmente a su portavoz. Decimos esto porque cuando ahora se le pide a él planificación y no actuar de forma impulsiva en materia de desarrollo urbanístico, parece que olvida que Tarifa no puede tener un crecimiento descontrolado y que requiere de una planificación a medio-largo plazo que evite repetir problemas.
En estas estamos: sin saber si en Nuevos Aires están a favor de una planificación que evite problemas como los que ellos dicen se sufren ahora o defienden la política de pelotazos. Tampoco sabemos si está a favor de la gestión directa de los servicios por parte del Ayuntamiento o, más bien, está a favor de la privatización. Y es que este mar de contradicciones solamente demuestra una cosa: este partido, por mucho que diga defender a los intereses de los tarifeños y tarifeñas, parece que fue creado en un club de marketing. Su objetivo fue captar votos para tener representación política y, para ello, generó expectativas en distintas personas y sectores sociales. Sin embargo, con el paso del tiempo, cada vez se ve mejor que su entrada en el Ayuntamiento sirve para condicionar la acción de gobierno hacia eso que ellos mismos denominaron criterio empresarial. Esos que apostaron para que tuvieran voz y voto en las decisiones municipales. Otra contradicción.
Que se le ve el plumero a Benítez, porque NAT = Benítez.