La piscina municipal seguirá cerrada sin fecha de reapertura pese a las reformas ejecutadas

AFITA convoca una concentración en protesta por el cierre prolongado de las instalaciones para el próximo lunes 21 a las 12:00 a las puertas de la piscina. El PSOE preguntará por la fecha de reapertura y/o una alternativa para los usuarios, sobre todo los terapéuticos.

La piscina municipal cubierta continuará cerrada indefinidamente, pese a que el Ayuntamiento había anunciado actuaciones para acometer las reparaciones necesarias y retomar la actividad cuanto antes. A día de hoy, y pese a la inversión prevista, no se ha concretado ni la reparación definitiva de la maquinaria averiada ni la renovación integral de la misma, como se había adelantado desde la Concejalía de Deportes que dirige Celia Rico.

En un mensaje publicado recientemente en redes sociales, la edil ha querido dirigirse especialmente a los colectivos y usuarios que realizan terapias acuáticas. “Sabemos que es una necesidad imperiosa de estas personas que hacen terapia en la piscina, pero es algo que supera a la administración local”, manifestó. Rico añadió que, “a pesar de nuestro esfuerzo constante, no podemos dar una fecha definitiva de finalización de obras”.

Estas declaraciones han generado desconcierto entre los usuarios habituales, especialmente entre los miembros de la asociación AFITA —colectivo de personas con fibromialgia—, quienes consideran que el mantenimiento y funcionamiento de las instalaciones municipales es competencia directa del Ayuntamiento. La asociación ha mostrado su preocupación ante la prolongación del cierre, que se remonta ya al pasado mes de mayo, y ha anunciado una concentración de protesta para el próximo lunes 21 a las 12:00 horas a las puertas de la piscina municipal.

El Partido Socialista, también tiene previsto plantear diversas cuestiones al gobierno local en relación a las instalaciones municipales de la Piscina. En tal sentido el grupo socialista solicitará una fecha concreta para la reapertura o una alternativa mientras no se abre, sobre todo para aquellos usuarios terapéuticos.

Desde el área de Deportes se han detallado algunas de las actuaciones técnicas llevadas a cabo hasta el momento: la incorporación de un nuevo colector para el sistema de climatización, el reemplazo de válvulas de control de presión y trabajos sobre la deshumectadora, cuya maquinaria, con más de 25 años de antigüedad, ha presentado diversos fallos. Precisamente, el intento de prueba de una nueva placa electrónica de control en dicha unidad volvió a fallar este jueves, obligando a prolongar los trabajos. El Ayuntamiento ha insistido en que no se reabrirá la piscina “hasta que se cumplan los parámetros legales y sanitarios establecidos”.

La avería inicial —una fuga de gas refrigerante R407C en el sistema de renovación de aire— provocó un incremento de la humedad y del cloro residual en el ambiente, lo que causó irritaciones oculares, de garganta y mucosidad entre la plantilla. Todos los trabajadores pasaron por revisión médica en la mutua, y una de las empleadas llegó a causar baja por bronquitis. Aunque el Ayuntamiento cesó las actividades acuáticas al detectar la fuga, no fue hasta la visita del técnico de Prevención de Riesgos Laborales, el pasado 9 de mayo, cuando se decretó el cierre total de las instalaciones.

El técnico municipal, Juan Atalaya, informó entonces que se ha abierto una comisión de investigación para determinar con precisión el origen de la avería, la fuga de gas y sus consecuencias. Aun así, y según las primeras conclusiones, las dolencias padecidas por los trabajadores parecen derivar del exceso de humedad y cloro en suspensión, no directamente del gas, cuya fuga se produjo fuera del recinto principal.

Cabe recordar que el cierre de la piscina se produjo el pasado 28 de abril, cuando los más de 500 usuarios recibieron un mensaje por WhatsApp notificando una “avería en el sistema de renovación de aire” y anunciando una pronta solución que, más de dos meses después, aún no se ha producido.

A pesar de los compromisos de la Concejalía de Deportes y las gestiones de modificación presupuestaria para renovar la maquinaria, la incertidumbre sigue marcando el día a día de centenares de vecinos que hacen uso terapéutico y recreativo de la piscina cubierta. Las asociaciones de usuarios, como AFITA, reclaman una actuación inmediata y mayor transparencia por parte del Ayuntamiento. Mientras tanto, el cierre persiste sin visos de solución a corto plazo.