Hallan y destruyen posibles restos arqueológicos en una obra en el solar de la antigua conservera La Tarifeña

Vecinos denuncian la aparición de grandes bloques de piedra tallada que contraviniendo lo establecido en el artículo 50 de la Ley 14/2007, del Patrimonio Histórico de Andalucía han sido destruidos por los responsables de la obra sin notificar el hallazgo a las autoridades.

En el solar donde antaño se ubicaba la fábrica conservera La Tarifeña, enclavado entre las calles San Sebastián, Arapiles, Bering y Numancia, han aparecido varios bloques de piedra tallada y ahuecadas que podrían corresponder a antiguos sarcófagos o piletas utilizadas para salazón o salmueras.

Según han alertado varios vecinos a este diario, el hallazgo se produjo ya el pasado jueves, pero lejos de seguir el protocolo establecido en El artículo 50 de la Ley 14/2007, del Patrimonio Histórico de Andalucía, que obliga a la notificación y conservación de posibles restos arqueológicos, los encargados de la obra procedieron a su destrucción con maquinaria pesada. Los restos, según testigos, fueron fragmentados y retirados sin comunicación alguna a las autoridades competentes.

Este tipo de actuaciones, además de suponer una pérdida irreparable para el conocimiento histórico y cultural del entorno, ignoran de manera flagrante los pasos básicos que deben seguirse ante la aparición de bienes patrimoniales: suspensión inmediata de la obra, protección de los restos, notificación en un plazo de 48 horas, y colaboración con los expertos designados.

Aunque la legislación vigente establece con claridad estas obligaciones, los responsables de la obra optaron por hacer desaparecer cualquier rastro del hallazgo. La normativa contempla que la interrupción de la actividad y la comunicación a la Dirección General de Patrimonio Cultural o al ayuntamiento correspondiente es crucial para evitar manipulaciones o daños al contexto original de los restos.

La destrucción de los bloques de piedra ha sido comunicada por este medio al concejal de Cultura, Nacho Trujillo, quien ha mostrado su preocupación y ha iniciado gestiones para recabar información sobre lo sucedido.

Algunas fuentes consultadas relacionadas con la tradición conservera apuntan a que los restos podrían tratarse de “pilas ten las que se transportaba las canastas de asas con los pescados para cocerlos y que se utilizaron en el inicio de la producción industrial y que posteriormente fueron sustituidas por otras más mecánicas.”, apunta un antiguo trabajador de la industria conservera.

La pérdida de estos posibles restos históricos vuelve a poner en evidencia la necesidad de una mayor vigilancia y concienciación en torno a la protección del patrimonio cultural, especialmente en zonas con potencial arqueológico aún no explorado.