Desde la gerencia de la industria se apunta a que es consecuencia de la utilización de una caldera de reserva que al llevar tiempo inactiva necesita una purga pero descartan cualquier riesgo para la salud contaminante.

El humo negro saliendo de la chimenea de la fábrica en La Chanca en el día de ayer/TAD
La aparición de un espeso y abundante humo negro desde una de las chimeneas de la fábrica que Industrial Conservera de Tarifa tiene en la zona de La Chanca ha motivado la alarma entre buena parte de la sociedad tarifeña, amplificada dicha alarma a través de grupos de whatsApp y redes sociales.
La alarma se generó en el día de ayer al aparecer el humo negro cuyo vertido a la atmósfera duró aproximadamente entre 15 y 20 minutos. Y hoy se ha vuelto a repetir.
Desde la Gerencia de Industrial Conservera se ha explicado a este diario, que es consecuencia de la necesidad de utilizar para cocer el pescado una caldera alternativa a la que habitualmente utilizan (diésel) que ha sufrido una avería. La fábrica recurrió a otra caldera cuya alimentación y combustión se realiza por medio de pellets (pequeños cilindros de biomasa compactada, generalmente de madera, que se utilizan como combustible para calderas, estufas y otros sistemas de calefacción. Son una alternativa sostenible y económica a los combustibles fósiles). Sin embargo y a pesar de que la combustión de pellets está considerada como “una alternativa sostenible y económica a los combustibles fósiles”, la utilización de esta caldera ha originado la aparición de ese humo negro que desde la Gerencia de la fábrica se ha apuntado a que es consecuencia de una ‘purga de una maquinaria habitualmente en desuso”.
Desde la conservera, a través de su gerente José Luis Muñiz se subraya que la actividad de la caldera alternativa durará apenas tres días más hasta que se repare la caldera habitual y que de manera progresiva la ‘purga’ desaparecerá. En cualquier caso, Muñoz ha asegurado que el vertido de este humo “no implica en absoluto ningún riesgo para la salud”.
Por su parte, familias han mostrado su malestar y preocupación por la aparición de este humo negro y ayer mismo algunas comunicaron este hecho a la Policía Local, la cual (según las familias) se personaron en el lugar y realizaron un informe (fotos y videos) que pretenden enviar a Medio Ambiente.
La comunidad educativa también ha expresado su preocupación, ya que la fábrica conservera se encuentra entre dos centros educativos. Incluso en algún mensaje de las familias se asegura que el alumnado y profesorado de algún centro educativo “regresaron del patio con picor de ojos y picor de garganta” que achacaron a la presencia del humo negro. Por ello hay quién plantee que la actividad industrial no coincida con el horario escolar.