El personal de la Escuela Infantil Virgen de la Luz denuncian el aumento de ratio sin ampliación de personal

Familias de afectadas por falta de plazas en la Escuela Infantil muestran su apoyo unánime, expreso y sin fisuras al personal laboral y recuerdan a todas las partes involucradas que las mejoras en las condiciones laborales y la mejora de la calidad educativa, no puede ser nunca a costa o en detrimento del derecho de escolarización del alumnado de Tarifa.

 

El personal de la Escuela Infantil Virgen de la Luz ha hecho pública su preocupación ante la situación que atraviesa el centro educativo denunciada días atrás por el sindicato Comisiones Obreras. Los trabajadores y trabajadoras insisten en que su postura no va en contra de las familias, cuyas necesidades comprenden y respetan plenamente, sino en defensa de la calidad educativa que debe garantizarse a los niños y niñas que acuden cada día a la escuela.

Explican que no se oponen a la apertura de nuevas aulas si la demanda lo requiere, pero rechazan con firmeza que esta ampliación conlleve un aumento de la ratio de alumnos por educador sin un refuerzo proporcional de la plantilla, ya que esta medida afectaría directamente tanto a la atención de los menores como a las condiciones laborales del personal.

“El aumento de ratio con los mismos recursos humanos va en detrimento del alumnado y de quienes trabajamos en el centro”, han manifestado. Recuerdan además que las escuelas infantiles no son simples lugares de custodia, sino espacios educativos donde los pequeños aprenden, juegan y se desarrollan, y que este derecho debe ejercerse con garantías de calidad.

A esta reivindicación se han sumado las familias afectadas por la falta de plazas, quienes han expresado su apoyo al equipo docente. Agradecen la apertura de un aula adicional que ha permitido aumentar la oferta de 71 a 100 plazas, pero recuerdan que aún quedan 4 solicitudes sin plaza y reclaman una solución inmediata para garantizar el acceso de todos los niños y niñas de 0 a 3 años. Al mismo tiempo, insisten en que estas medidas no deben comprometer la calidad educativa ni la adecuada dotación de personal que reivindica el centro.

 

Tanto el personal de la escuela, como sindicatos y las familias coinciden en la necesidad de conciliar el derecho de acceso a la educación infantil con la garantía de un entorno educativo de calidad, adaptado a las necesidades reales de los menores de Tarifa.