Desde la atalaya: En política no todo es inmediato

Este medio de comunicación ha dado a conocer, en los últimos días, varias noticias que sin duda muestran que a veces en la política los logros no son a corto plazo. Todo lo contrario, se ven realmente con la perspectiva del paso del tiempo.

Me refiero concretamente al apoyo institucional municipal dado por el Gobierno del Partido Popular al Festival de Cine Africano de Tarifa (FCAT). Ello parece indicar cómo, afortunadamente, el discurso oficial del PP contra el festival cuando en el gobierno de PSOE e Izquierda Unida lo impulsó a partir de 2004 ha quedado ya vacío de contenido definitivamente. Las falsas acusaciones por parte de los concejales del PP y de su máximo líder en aquella fecha sobre el gasto que suponía se tradujeron en comentarios de índole xenófobos, racistas y homofóbicos que tuvieron que sufrir las personas que desde el Ayuntamiento impulsaron lo que en un principio fue una muestra cinematográfica. Lo vivido queda, aunque no quieran, en la memoria colectiva de muchas personas, porque no fue fácil bregar en bares, en la calle y otros foros con muchos energúmenos que despotricaban de este evento cultural con todo tipo de descalificaciones hacia quienes lo organizaban y hacia quienes participaban en él. La animadversión del PP por este evento llevó que cuando 8 años después retomaron la alcaldía, el festival dejó de celebrarse en nuestro pueblo y se trasladó a Córdoba.

Posteriormente, y con la vuelta de Izquierda Unida al gobierno municipal junto al PSOE y al PA, el FCAT tomó un nuevo impulso en nuestro municipio y se compartió con Tánger, dando muestra de ese punto de encuentro cultural que pretende ser. Hoy parece una realidad incontestable en el panorama cultural tarifeño y lo es incluso por parte de algunos que hace décadas arremetieron contra él. Y es que es lo que debe de hacer un gobierno municipal, es mejorar en todo lo que se pueda, lo que los anteriores gobiernos le han legado y merece la pena.

Así sucedió también con la Noche en Blanco, una actividad cultural que en los tiempos del populismo “gileriano” fue entendida como una noche con la gente vestida de blanco para bailar en La Calzada. Nada más lejos de lo que se pretendía. Cuando se puso en marcha, se diseñó este acontecimiento cultural para abrir múltiples opciones culturales en una noche que sirvieran para el disfrute de los tarifeños y tarifeños y de aquellos que nos visitaban. Cuando desde Ganar Tarifa IU se optó cambiarla a finales de septiembre para desestacionalizar el turismo, fueron muchas las críticas que se sufrieron debido en buena parte al desconocimiento de que era en realidad una Noche en Blanco. Pero poco a poco, la concentración de actividades en los meses otoñales se iba consolidando con el trabajo de los técnicos y técnicas de la concejalía y con las directrices políticas del concejal de cultura. Posteriormente, el PSOE fue potenciando la oferta cultural en el otoño hasta dotarla de una entidad propia que bajo el nombre de “Otoño cultural” hacía de Tarifa un lugar de encuentro en torno a actividades culturales. Con el nuevo Gobierno del PP, se ha mantenido esta oferta cultural y se ha ampliado con la “Primavera Cultural”. Una buena iniciativa que, sin duda, mejora lo existente.

Sirva como último ejemplo de estos avances lentos, pero, en definitiva, avances, la noticia aparecida sobre las prospecciones en el cementerio local como segunda fase del proyecto de la FEMP, financiado por la Diputación Provincial, sobre los “Trabajos preliminares de Indagación, Localización y Delimitación de Fosas con Víctimas de la Represión Franquista de Tarifa”. Este asunto defendido muchas veces en solitario por la izquierda por fin es visto como un asunto que el propio alcalde, José Antonio Santos, ha enmarcado dentro de los “derechos humanos fundamentales”. Y al césar lo que es del césar. Por ello, es de reconocer que las declaraciones de la primera autoridad tarifeña ponen a nivel local un punto de sensatez sobre este asunto. Algo que se nos antoja merecedor del reconocimiento público, ya que es todo lo contario a lo que está cayendo desde la derecha y extrema derecha en contra de estas actuaciones de reparación, justicia y dignidad. Pero, en definitiva, que esto se haga con un gobierno de derechas local es otra muestra de que, en política, no todo es inmediato.