Tarifaaldia

Gaspar Luna, in memoriam

Gaspar Luna deja un gran vacío entre sus amigos. Nunca lo olvidaremos. Los viejos roqueros nunca mueren, amigo. Que la tierra te sea leve

Gaspar Luna, haciendo una de las cosas que más le gustaban, música/IS
Gaspar Luna, haciendo una de las cosas que más le gustaban, música/IS
Gaspar Luna, in memoriam

 

Ha muerto Gaspar Luna. Y, como fue un tarifeño destacado en muchas facetas, gracias al escaparate que me ofrece Shus Terán, no quiero que su pérdida pase desapercibida.

 

Gaspar fue hijo único y nació con una importante discapacidad física que no le impidió valerse por sí solo; es más, le cabreaba sobremanera que la gente intentara ayudarle en tareas difíciles. Se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad de Córdoba, aunque empezó en la de Cádiz. Los dos primeros años de carrera compartimos  habitación en la ya desaparecida pensión Hércules de la capital gaditana, dos cursos inolvidables gracias a su carácter afable y cariñoso. Antes, vivimos una etapa memorable en el conjunto “Dirección Prohibida”, del que fue el guitarra principal; también tocaba como nadie la armónica. Su pasión por la música le llevó a participar asimismo en el grupo de música Folk “Romancero Viejo” y esa pasión ha persistido hasta los últimos días de su vida, que concluyeron en Estepona (Málaga) a donde se había trasladado hace unos años. De hecho, en 2012 se planteó el reto de reunir a “Dirección prohibida” y se consiguió oírlos de nuevo, 40 años después, en una cena de antiguos “guatequeros”. Incluso se atrevió con la composición, pues suya es la autoría del himno de la U.D. Tarifa.

 

A pesar de su licenciatura, nunca la ejerció. A la muerte de su padre, se encargó de gestionar la empresa que había heredado e impulsó otra. Así, fundó la imprenta Grafisur que llegó a ser una de las más importantes de la provincia hasta que la crisis le obligó a remodelarla. Hoy la gestiona su hijo David. En los comienzos contó con la colaboración de su amigo inseparable Wenceslao Segura, fundando la revista “Tarifa, la voz de un pueblo” que tan buena acogida tuvo entre el público tarifeño.

 

Gaspar Luna deja un gran vacío entre sus amigos. Nunca lo olvidaremos aun cuando en los últimos años permanecía algo distanciado de los que siempre lo quisimos.

 

Los viejos roqueros nunca mueren, amigo. Que la tierra te sea leve.

 

Comentarios