40 años sin conocer la verdad. ¿Normalidad democrática? Y un mojón

40 años después seguimos sin saber “quienes eran los suyos” a los que Tejero y Cía, pudieron lastimar sin quererlo. No sabemos sus nombres pero sabemos quiénes son y que siguen entre nosotros de nuevo agazapados, esperando para saltar como aquel perro que cantaba Barricada

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Imagen de Tejero y otros guardias en su asalto y secuestro al Congreso en una ya clásica imagen de Reuters
40 años sin conocer la verdad. ¿Normalidad democrática? Y un mojón

 

Algunos se escandalizan cuando el vicepresidente del Gobierno y otros de su grupo apuntan a la falta de normalidad democrática. Mientras tanto se mete en la cárcel a gente aparentemente de izquierda por expresar su opinión (justificándolo en el enaltecimiento del terrorismo) las expresiones y tuits de la ultraderecha son recibidas con palmadas a la espalda de policías y jueces. Mientras tanto el PP sigue bloqueando la renovación del Poder Judicial, un poder sustentado por cimientos franquistas. Mientras tanto los golpistas de hace 40 años son vitoreados y ensalzados en los cuarteles policiales y militares, y acuden a comulgar a la misa que las danzantes y lúgubres sotanas decoradas de medallas ofician por el alma de los caídos (solo de un bando claro) y de los salvadores de España.

 

Hoy hace 40 años que volvieron a intentar lo que ya hicieron en el 36 derrocando un gobierno legítimo. Y hoy de manera falsa, con la boquita chica, el Congreso se llenará de políticos y autoridades militares, incluido el Jefe del Estado (cuyo emérito padre huído es señalado por muchos como el héroe de la jornada autor de frenar la intentona golpista de Miláns del Boch, Armada y Tejero que se comieron el marrón en hoteles cuartelarios disfrazados de cárceles), pretenden celebrar la Constitución.

 

Normalidad democrática dicen y el acto será presidido por un jefe del Estado que es rey por voluntad divina y línea de sucesión familiar. ¿Habrá algo más antidemocrático que una dinastía real?. Un acto forzado por la presidenta del Congreso, Meritxell Batet al que partidos como Convergència, Unió, PNV, Amaiur, ERC y BNG han anunciado no acudirán. Y no lo hacen porque no quieren participar de esta charlotada que por un lado asegura homenajear a la Constitución del 78 pero en un Congreso cuya mayoría representada por parlamentarios de PSOE y PP, se han negado sistemáticamente a desclasificar los documentos del 23 -F y poder así cerrar muchos interrogantes sobre aquellos hechos donde picoletos de gatillo fácil y amor al Régimen, (como ahora haberlos haílos con la estampa del dictador bajo el tricornio) irrumpieron en medio de una votación en el lugar donde reside la soberanía de todos los españoles y se liaron a tiros gritando: “Al que se mueva se le mata, solo eso” y “Cuidado que les vais a dar a los nuestros”.

 

Pues eso, que hoy algunos pretenden celebrar y honrar la Constitución a la que cada día deshonrar y mancillan cuando se incumplen aquellos artículos como los que garantizan entre otros el derecho a la vivienda, a la libertad de expresión, el derecho a un trabajo y un sueldo digno, y otros derechos sociales que tienen en los más desfavorecidos y humildes a sus destinatarios. Así en el Congreso, concretamente en el Salón de los Pasos Perdidos, con la ausencia de quienes son criticados por ello, pero con mucho más sentido democrático de muchos de los que hoy asistirán a esta pantomima, y se codearán con algunos que aquel 23F se frotaban las manos, escondidos tras uniformes deshornados. Yo celebraré no la Constitución, ni siquiera que aquel Golpe de Estado no cuajase, (porque algo sí cuajó). Yo solo celebraré hoy el cumpleaños de mi colega Joselu. Felicidades amigo.

 

Hoy 40 años después los demócratas quedaremos huérfanos del compromiso de quienes dicen ser demócratas de llegar hasta el final de aquel Golpe de Estado de quienes quisieron destruir una trasnochada Constitución de la que siempre se han beneficiado.

 

Hoy hace 40 años aún no sabemos los verdaderos nombres de quienes estuvieron detrás, agazapado esperando a oler la sangre para enseñar el rostro.

 

Hoy 40 años después seguimos sin saber “quienes eran los suyos” a los que Tejero y Cía, pudieron lastimar sin quererlo. No sabemos sus nombres pero sabemos quiénes son y que siguen entre nosotros de nuevo agazapados, esperando para saltar como aquel perro que cantaba Barricada.

 

¿Normalidad democrática? ¿40 años del Golpe y no sabemos quiénes lo dieron porque no se quiere investigar? ¿Normalidad democrática… en serio? Normalidad democrática y un mojón.

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