La pandemia propiciará que la XVII edición del FCAT "se abra al mundo a través de la red"

La directora del festival, Mane Cisneros asegura que "esta edición no verá mermada su oferta", y muestra su verdadera preocupación por la edición del 2021, ya que durante el 2020 lo que se han detenido son las producciones y rodajes de cara al futuro

 

 

 

 

 

 

La directora asegura que esta edición no verá mermada su oferta, y muestra su verdadera preocupación por la edición del 2021, ya que durante el 2020 lo que se han detenido son las producciones y rodajes de cara al futuro

El Diputado de Cultura, Daniel Moreno, el alcalde de Tarifa, Francisco Ruiz, la directora del FCAT, Mane Cisneros y el concejal de Cultura, Francisco Terán durante la presentación del FCAT y su cartel/Shus Terán
El Diputado de Cultura, Daniel Moreno, el alcalde de Tarifa, Francisco Ruiz, la directora del FCAT, Mane Cisneros y el concejal de Cultura, Francisco Terán durante la presentación del FCAT y su cartel/Shus Terán
La pandemia propiciará que la XVII edición del FCAT "se abra al mundo a través de la red"

 

“No hay mal que por mal no venga”, reza el refrán o la forma de ser positivos durante esta grave pandemia, esa es la idea que ha primado entre la organización de la XVII edición del consolidado y singular Festival de Cine Africano de Tarifa, tras la necesidad por situación de alarma sanitaria, de aplazar su edición anual prevista del 30 de abril al 9 de mayo y buscar una alternativa que tal y como manifestó ayer en la presentación de este festival de cine intercultural entre los continentes europeo y africano, “Estamos trabajando muy duro para celebrar este festival”.

 

Mane Cisneros expresó las enormes dificultades que ha planteado la determinación de no suspender el festival y “con una programación y un festival armado al completo tuvimos que buscar alternativas” con las que cree haber conseguido “cerrar y poder celebrar un festival mediante una fórmula híbrida que no mermará su oferta” que alterna las sesiones presenciales con la difusión online. Cisneros destacó la importancia de no suspender esta edición máxime cuando es algo constatado que “la cultura es el alimento para el alma y en estos momentos de pandemia es necesario tener el alma fuerte”, dijo la directora del festival.

 

De lo que se trata es de mantener las sesiones presenciales del 4 al 8 de diciembre, en hasta tres salas, ubicadas en el Teatro Cine Alameda, Sala Polivalente de la Iglesia de Santa María en el Castillo y el Hotel el Convento Tarifa. En ellas, se proyectarán la filmografía entre películas y documentales, fuera de las cuatro secciones oficiales a concurso, además de llevar a cabo los actos paralelos como las tertulias cinéfilas. Estos tendrán una retransmisión íntegra vía streaming.

Del 8 de diciembre al 13 de diciembre, las secciones oficiales del FCAT, como Hipermetropía y En Breve utilizarán para su difusión la plataforma Filmin, que constará de largometrajes, documentales y cortometrajes de donde saldrán los filmes premiados en esta edición especial del Festival de Cine Africano. Lo que en principio podría ser un hecho que jugase en contra de la difusión del festival, Mane Cisneros, insiste en que “el formato Online es la oportunidad de hacer que el FCAT se abra a todo el planeta” teniendo un peso muy específico entre seguidores de la África oeste y América latina. “Esta es una buena lectura de adonde nos ha llevado una pandemia, y es que el festival llegará a mucha más gente y será conocido por otros públicos que no pudieron disfrutar de las anteriores ediciones en Tarifa y Tánger”, señaló Cisneros. 

 

Desde la organización del FCAT se ha subrayado “todas las medidas de seguridad para que la cultura sea un espacio protegido de las sesiones presenciales en Tarifa”. De hecho, se anunció la contratación de una empresa tarifeña especialista en la desinfección de estos espacios cuyas sesiones girarán alrededor de cinco ejes temáticos en las que se proyectarán películas y habrá encuentros con directores e invitados. En este programa se mirará a Guinea Ecuatorial, hacia los 60 años de independencias africanas, también al racismo en los países occidentales, así como al humor en los cines de África y, de nuevo, a la producción latinoamericana dirigida por afrodescendientes en el ciclo La tercera raíz.

 

Apoyo institucional en pos de las relaciones interculturales

 

Durante la presentación de esta singular edición, el alcalde tarifeño, Francisco Ruiz Giráldez (quien como el resto de intervinientes destacó las medidas sanitarias adoptadas), subrayó la importancia de “apoyar la cultura y continuar con este festival a pesar de las circunstancias”, destacando además el compromiso del Ayuntamiento con un festival que es “una necesaria apuesta por la interculturalidad” deseando que “tengamos un festival excelente (a pesar de las circunstancias)”.

 

Por su parte, el diputado provincial de Cultura, Daniel Moreno, recalcó la importancia de “volver a tomar el pulso y disfrutar de la cultura”. Asimismo, Moreno agradeció el esfuerzo de la organización por hacer posible el festival y ha apelado a la “responsabilidad” de las administraciones públicas para “colaborar” con estas iniciativas “que vienen a traer una alternativa de cultura segura”.

 

Por su parte, el edil de Cultura, Fran Terán apuntó a la necesidad de “guardando todas las garantías sanitarias, celebrar este festival que es en sí un sello de la propia identidad de Tarifa y además en una herramienta que tiende puentes interculturales y es además una ventana que Tarifa abre al mundo”.

 

Desvelado el cartel de esta edición dedicado a Marruecos

 

Durante la presentación de esta extraña y condicionada XVII edición del FCAT se desveló la imagen de este año, obra del diseñador y arquitecto marroquí Omar Kdouri, perteneciente a su serie Moroccan Minimalism. El cartel de la 17 edición del FCAT es un homenaje a las fuentes marroquíes, En concreto a las fuentes históricas de la ciudad de Fez, y Al zellige, su tradicional decoración coloreada de mosaicos geométricos. Un cartel que está inundado por el azul que ha fascinado a tantos pintores a lo largo del tiempo simbolizando el color del Mediterráneo y el Atlántico que se funden en el Estrecho, la callejuela de agua que une los dos continentes y que hace transfronterizo a este festival. Curiosamente y pesar de que desde hace varias ediciones el FCAT tiene dos sedes físicas, una en Tarifa y otra en Tánger, las restricciones anti COVID-19 que mantiene cortado el enlace marítimo en el Estrecho dejará sin espacios de proyecciones a la vecina ciudad ribereña. Con todo el festival ha programado sesiones online en colaboración con los Institutos Cervantes de Tánger y Tetuán, la municipalidad de Chefchaouen, además de asociaciones y ONGs que operan en la zona.

 

Será la primera vez que este festival, que continúa con su labor de dar a conocer las cinematografías del continente africano convertido en una referencia de los cines de África en el mundo hispanohablante, se celebre en esta temporada otoñal, ya que la crisis sanitaria obligó a suspender su edición prevista para la pasada primavera.

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