Un pregón de un cofrade agradecido y un vestidor de Vírgenes orgulloso de serlo

El que es además de pregonero hermano mayor de la Hermandad del Santo Entierro, anunció la Semana de Pasión con sentido verbo y verso cofradiero

Un pregón de un cofrade agradecido y un vestidor de Vírgenes orgulloso de serlo

 

El Teatro Cine Alameda volvió en la dominical jornada de hoy a convertirse en centro del mundo cofrade, pues David Robles Collado desabrochaba su alma cofrade gestada en profundas creencias transmitidas desde el ámbito familiar y el de amistad.

 

Fue el párroco y amigo del pregonero, Antonio Jesús Garrido el encargado de presentar y realizar la semblanza de David Robles como pregonero de la Semana Santa de Tarifa 2019.

 

Iniciaba su pregón el pregonero, que fue arropado por la Banda Municipal de Música, Agrupación Musical Manuel Reiné, precisamente con un cariñoso agradecimiento a su familia y amistades como transmisores de la fe y el forjado de su actual concepto del mundo cofradiero. “Quiero dedicar este pregón principalmente a mi familia: mis padres, mis hermanos y mis abuelos: Juan y Magdalena; Antonio y Ana. A mis amigos y especialmente a ti, mi querida gran amiga Carmen Gómez que desde el cielo sé que me estas brindando hoy una de tus mejores sonrisas”. Para recordar el pregonero a personajes históricos como Guzmán el Bueno o María Coronel evocando sus valores de respeto, entereza, valor y lealtad como como guía en la senda cofrade trazada hasta ahora por el joven pregonero.

 

El que también es el hermano mayor de la Hermandad del Santo Entierro revindicó el templo de San Mateo como “principal testigo de la vida cristiana” en la localidad. ¡Quién pudiera ser dintel de San Mateo para poder cubrir la dulzura del Palio, que con su maya, le deja a la luna iluminar el rostro de la Madre de Dios y del Rosario! Carita de marfil que desde esa Puerta da luz a toda la Calzada. Reflejo de blancura. Costumbre andaluza. Carita recién encalada que bajo su manto azul nos cubre en cada tarde de Lunes Santo”, señaló el pregonero a modo de preámbulo.

 

El pregonero paseó la Semana Santa tarifeña por delante del pórtico de la iglesia mayor de Tarifa con un verbo emocionado repleto de sentimiento, repasando su transcurrir cofradiero desde su bautismo en la iglesia mayor, hasta la comunión, su confirmación o su llegada al mundo cofrade de la mano del Medinaceli, pasando por vestir a sus Vírgenes Las Angustias o Nuestra Señora de Las Lágrimas, hasta desembocar en su nombramiento como hermano mayor del Santo Sepulcro.

 

Revindicó precisamente el pregonero, la importancia de los vestidores de imágenes. “porque considero que ser vestidor es una de las funciones más grandes de una hermandad, incluso más que ser Hermano Mayor, aunque no esté reconocido como miembro de Junta de Gobierno, y no se tenga ni voz ni voto en las decisiones de una Hermandad, he decidido que este pregón debe ser como un vestir a la Santísima Virgen. Quiero recorrer con vosotros toda la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo acompañando a la Santísima Virgen, especialmente en mi tarea de vestidor” señaló Robles Collado, antes de sumergirse de lleno en el repaso a la Pasión de Cristo.

 

Como es tradicional, comenzó su recorrido semana santero abriendo las puertas de la iglesia de San Francisco el domingo de Ramos para pasar de la jubilosa procesión de La Borriquita donde se despierta las almas cofrades de los tarifeños, a la sobriedad del desfile del Medinaceli y la Virgen de La Esperanza como inicio de la Pasión propiamente dicha. Para rematar la dominical jornada de palmas agitadas con un verso a su querida Esperanza. Precisamente el verso fue la forma escogida por David para narrar la noche del Lunes Santo:

 

“El Lunes Santo en Tarifa

despierta con olor a incienso,

a incienso que nos invita

a orar a tiempo y destiempo.

Hoy es el día

de to la gente del Huerto,

que engalan a su Cristo

como ellos solos saben hacerlo.

Sólo mirando el Olivo

que da sombra a su figura,

es como si nos trasladáramos

a aquel Huerto milenario,

que abrazó con sus ramas largas

la noche del desconsuelo.

Hoy el lunes nos abraza

como si fuese un Jueves Santo eterno

y convierte en Oración casi todo el universo”.

 

 

El pregonero apuntaba sobre el Martes Santo: “Tres colores y una Hermandad. El Martes Santo se despierta con olor a claveles rojos a azahar y azucenas para una madre llena de Dolor. La luz del martes santo es la luz que se desprende de unos candelabros arbotantes que quieren llegar al cielo, para poder clarear la cara viva de Jesús en su último suspiro”. Volvió a recrearse el pregonero en su oficio de vestidor para piropear a la cootitular de la hermandad, Nuestra Señora de Los Dolores, a la que llaman ‘La reina de San Mateo’ sin duda el rostro mariano más bello de la imaginería tarifeña.

 

“Ya estás lista gran Señora,

ya lo tienes todo puesto.

Es Martes Santo en Tarifa,

que suenen los instrumentos,

que introduzcan ya los sones

de tu caminar sincero.

Que suene ya esta marcha:

Gran Poder, con esmero,

que al compás de tó estos sones

vayas siempre meciendo

los Dolores que recoges

de todos los tarifeños.”

 

Antes de proseguir su recorrido por la Semana Santa y llegar al ecuador de la misma el Miércoles de Consuelo la banda interpretó la Marcha del Gran Poder. Del desfile del Consuelo y Las Lágrimas, el pregonero recordó la leyenda del Cristo que apareció flotando en el mar. “Si el Martes Santo huele a clavel, el miércoles santo huele a lirio enlutado y a hiel. El silencio del miércoles santo es un anticipo del silencio del Viernes Santo, y así a mitad de semana, celebramos en la calle, lo que el viernes venera la Iglesia en el templo”, apuntó en referencia al tradicional sermón de la Cita con esa Calzada en penumbra y la silueta del crucificado dibujada sobre la fachada de San Mateo.

 

Robles Collado se recreó en el Jueves Santo y en el emotivo “Encuentro entre la Virgen de la Paz que previamente ha salido de su sede canónica en San Francisco para tras recorrer el empedrado tarifeño, encontrarse en plena Calzada con el Cristo Nazareno.

 

Tiene este día, además,

un maravilloso encuentro,

el encuentro con su madre

por las calles de nuestro pueblo.

Es la Calzada testigo

de este amado encuentro,

el encuentro de una madre

con su hijo que va preso,

que va preso hasta la muerte

y cargao con todo el peso,

que le ofrece esa maldita cruz,

que tú y yo le hemos puesto.

Ayúdame, buen cofrade,

ayúdame tarifeño,

a quitar sobre sus hombros,

esa cruz, ese madero,

pa librar de sus angustias

a este hijo marinero.

-------------------------------

Que bien nos viene, Señora,

es como el aire más fresco,

que llenes de Paz nuestros días

y que nos calmes por dentro.

Ve recogiendo, Señora,

la sangre del nazareno

y ve tiñendo de rojo,

tu manto, tu paso entero.

Ve derramando, Señora,

la Paz a todo este pueblo,

que al mirarte sólo vean

a la madre del Nazareno.

 

 

El pregonero accedió al Viernes Santo “con tres golpes y un quejío” para recrearse en la procesión a hombros de los devotos tarifeños del Cristo de la Salud en el sermón de las Siete Palabras. “Llegado el media día, a eso de la hora nona, Tarifa acompaña a su Dios en sus siete últimas palabras. Cada paso es un dolor, cada palabra un trozo de cielo. Cristo fue nuestro maestro hasta las últimas horas de su muerte. Siempre enseñando, siempre derramando de su costado, amor y misericordia, o, en una palabra: Salud. La salud de nuestros cuerpos y de nuestras almas. Esa Salud que necesitamos para continuar la batalla. Siete fueron sus últimas palabras. Siete, como no podía ser de otra manera. Siete, el número que, en la Biblia, significa perfección. Hasta tu muerte fue perfecta, Señor. Fuiste capaz de dejar este mundo, haciéndolo todo perfecto, enseñándonos incluso a morir, para nosotros morir contigo. Por eso ahora se entiende, que una de tus últimas palabras, fuese: ‘Todo está cumplido’ porque antes de pasar de este mundo al Padre, Señor, pudiste culminar tu obra redentora, y como alguien que ha hecho bien los deberes, pudiste decir con voz profunda: todo lo he podido hacer, he cumplido con todo lo que me ha pedido mi Padre, hasta la muerte”.

 

Especialmente emotivas las palabras dedicadas a la hermandad de la que es hermano mayor. El Santo Entierro. A su Cristo Yacente y a ese compungido rostro de la Virgen de Las Angustias y ese flagelado y roto cuerpo del Cristo de la Caridad que cae muerto y soportado en el regazo de la madre. Curiosamente y en conmemoración de los 75 años de la hermandad de La Salud, el Cristo realizará este año la procesión de Las Siete Palabras en su paso y acompañado por su cotitular.

 

Quiero ayudarte, Señor,

y limpiar tu cuerpo entero,

y quitarte esa corona

hecha de alfileres negros.

Yo quiero ser, Señor,

el que arranque to esos clavos,

que le hacen daño a tu cuerpo.

Sé que es tarde, ya no sirve,

porque sé que ya estás muerto,

pero deja que te alivie

aunque sea por un momento.

-----------------------------------

Miro de frente, Señora,

y estás de cuerpo entero,

a los pies de la Cruz, como siempre,

recogiendo a tu hijo muerto.

Y ahora ¿cómo te visto?

Y ahora, ¿cómo cubro tu cuerpo?

Si la pena me consume

de verte llorar sin consuelo.

Deja que cubra tu rostro

con finos encajes bellos,

que quiero que te vean siempre guapa

todos mis tarifeños.

Si trabajo me constaba

vestirte cuando ves a tu hijo muerto,

más trabajo cuesta ahora

que lo tienes en tu cuerpo.

--------------------------------

Toma mis manos

Jesús del cielo,

toma mis manos

te doy mis sueños,

toma mis manos

y forjaremos

un mundo más humano,

un reino nuevo.

 

Los versos emocionados del pregonero dieron paso a la interpretación de “entre mis brazos” antes de abandonar la Vía Dolorosa semanasantera para llegar al Sábado de Pasión, y tener palabras para la Virgen de La Soledad, que como asociación parroquial y no hermandad, no desfila durante la propia Semana Santa.

 

Tras consumarse la Pasión y muerte de Jesús, el pregonero se regocijó con la Resurrección de Cristo para proclamar también en verso fe en Cristo y su verdad dogmática.

 

Que to mi pueblo se entere

que la fe os acompaña.

Llevadla como sabéis,

con firmeza, con elegancia,

decidle a todo este pueblo

que es la fe la que os abrasa,

y es que te quema por dentro

cuando llega la Semana Santa.

Por eso un cofrade se inquieta,

por eso un cofrade no aguanta,

y siente que alguien le empuja

a sacar la semana santa.

Llevadla lejos muy lejos,

a mis Caheruelas del alma

Que hasta los montes se enteren

que la fe siempre os abraza.

Llevadla hasta la peña

la peña de mis entrañas,

que los lirios se estremezcan

porque ya llegó la Pasión más deseada.

Llevadla hasta la Campiña,

visitad las barriadas,

que mis hermanos se enteren

que está aquí la Semana Santa.

Que se abran toas las puertas

que se rompan las ventanas,

que a todos llegue señores,

la pasión que siempre salva.

Llevad a Cristo a Tarifa,

que es su Misión la que manda.

 

“He dicho”, concluyó el pregonero arrancando los aplausos del patio de butaca y antes de que el acto se cerrara de manera oficial con las marchas del himno de la Patrona y del himno nacional. Cumpliéndose con la tradición y erigiendo a David Robles Collado como uno de los ilustres cofrades que engrandecen la Semana Santa de la tierra que lo vio nacer y crecer.

 

El restaurante Siglo XIX acoge en estos momentos un aluerzo en honor al pregonero.

Comentarios