06:17 h. Jueves, 25 de Abril de 2019

Junta y ‘Somos Equo Tarifa’ mantienen un ‘Bibo’ debate sobre la legalidad del proyecto en Casa de Porros

La asociaciones conservacionistas sostienen que no cuentan con los permisos necesarios y la Junta les contesta que “es falso al igual que la aparición de restos arqueológicos”

Shus Terán Reyes  |  09 de Abril de 2019 (12:10 h.)
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Por activa y por pasiva, la Junta de Andalucía y las administraciones con competencias en el visto bueno del antiguo proyecto Eolo Beach o reconvertido en ‘Chiringuitos Casas de Porros’, tras la venta de la sociedad Varadero Xara SL que lo promueve, han insistido en la legalidad y la posesión de los permisos y autorizaciones pertinentes para levantar en Casa de Porros, en las proximidades de la ensenada de Valdevaqueros una infraestructura hostelera que incluye un restaurante, un aula medioambiental y una escuela de kite, además de la regularización y ordenación de una determinada plazas de estacionamientos fijos y puntuales para la época estival.

 

Además este proyecto ha sido defendido como un garante en la protección de los posibles restos arqueológicos que el asentamiento de Mellaria que allí se localiza, así como la protección del entorno medioambiental usurpado por miles de caravanas, autocaravanas, furgonetas y vehículos que durante años han campado a sus anchas por el lugar. Lo que motivó desde las quejas de los propietarios de cámpines, hasta del propio propietario de la parcela, incapaz por sus propios medios de evitar la usurpación. También ecologistas y protectores del patrimonio, veían en esta usurpación una auténtica amenaza. Sin embargo, lo que parecía ser la solución, no ha satisfecho a todos los ecologistas y tampoco a algunas asociaciones culturales, lo que motivó un rechazo al proyecto que hizo que su anterior promotor y propietario, a pesar de contar con los informes y autorizaciones pertinentes, determinara no continuar hacia adelante y vender la sociedad.

 

Hace escasas semanas el proyecto se reanudaba con el anuncio de que el restaurante previsto, sería regentado por el reconocido chef Dani García, poseedor de tres estrellas Michelín y eso reanudó a su vez el rechazo de algunos grupos ecologistas y conservadores, que entienden que el lugar es lo suficientemente sensible medioambiental para permitir cualquier tipo de negocio. Todo ello a pesar que en apenas 200 metros, sí que existen (y desde hace años locales similares) e incluso dentro del Dominio Marítimo Terrestre.

 

Hace pocos días, una delegación compuesta por reconocidos activistas medioambientales recorrieron el lugar insistiendo en que tanto las obras que se están acometiendo no se ajustan a lo permitido, así como subrayando la importancia del lugar tanto mediomabiental, como histórico-cultural. Y es que desde los grupos conservacionista, y a pesar que desde las administraciones implicadas se ha insistido en la legalidad y cumplimiento de diferentes condicionantes medioambientales del proyecto, desde ‘Salvemos Valdevaqueros’ y ‘Somos EQUO Tarifa Verde’ se insiste en que “el proyecto necesita Evaluación de Impacto Ambiental al encontrarse dentro de la Red Natura 2000”.

 

Precisamente desde esta última asociación, ha exigido “al Ministerio de Cultura y Deporte protección para Valdevaqueros y la Caleta, así como para futuros hallazgos en el litoral gaditano” y además lamentan que “la reiterada petición de protección de nuestro patrimonio no ha sido escuchada durante años por las administraciones y políticos de turno. De nada nos sirve que una página web del Ministerio para difundir nuestro patrimonio bajo el lema “Somos Patrimonio”, si la Consejería de Cultura y su delegación omite su significado y parte del propio patrimonio”, aseguran.

 

 

La Junta tacha la postura de las asociaciones contraria al proyecto de mentir

 

Desde la Junta de Andalucía a través de su portavocía se ha señalado que la defensa realizada por las asociaciones ‘Salvemos Valdevaqueros’ y ‘Somos Tarifa’ no se ajusta a la realidad del proyecto, ni a la propia realidad del entorno.

 

Desde la Junta de Andalucía se insiste “La presencia allí de una ciudad romana es falso totalmente falso. Allí existen restos de una posible una factoría de salazones romana, que a través del proyecto se va a proteger ya que consiste en instalar sobre una capa de tierra y grava un chiringuito. Solo se necesita una pequeña zanja en una longitud no muy amplia, proyectada fuera de los límites del yacimiento arqueológico”, se señala desde la Junta.

 

Sobre la aseveración que el inicio de las obras han hecho aflorar “restos arqueológicos” sostenido por ‘Salvemos Valdevaqueros’, la Junta asegura que se trata de “una falsedad más”. En la zanja han salido unas piedras que pueden ser de una canalización, que la arqueóloga está estudiando y piensa que puede ser reciente, ya que no tiene asociado ningún material arqueológico”.

 

Cabe recordar que en el inicio y presentación del proyecto desde la Dirección del Parque Natural del Estrecho se apuntó a que los informes favorables solicitados por el Ayuntamiento a la Junta de Andalucía, Medio Ambiente y Cultura, satisficieron las demandas de la propia Dirección del parque, el Ayuntamiento de Tarifa, la Junta de Andalucía y la Universidad de Cádiz (UCA). Además, se defendió y se defiende que el proyecto que garantizará la ordenación de la zona después de una “insoportable degradación a la que se pondrá orden y mejorará el entorno” cuenta además con el apoyo de asociaciones de vecinos y camping de la zona consultadas al respecto.

 

Sobre la protección a los restos arqueológicos desde la Junta se anunció en su día que el proyecto hostelero lleva asociado el cuidado de las tumbas afloradas para minimizar el posible impacto. Se insistió que muy al contrario se lo temido por las asociaciones culturales, el proyecto pondrá en valor la referencia arqueológica del lugar mediante actuaciones concretas y señalización.

 

 

La ‘Postilla’

 

Hacía tiempo que no utilizaba este recurso (que rebautizamos como esa capa de costra que muchos arrancamos en una mezcla de dolor y placer) para apostillar varias cuestiones. La primera atañe a el derecho a informarse y a informar. Y en ese sentido no creo que este medio sea sospechoso de nada, puesto que desde el año 2016 (siendo el primero en ofrecer información del asunto) ha dado por activa y por pasiva información de todas y cada una de las partes que han saltado a la palestra. Solo tienen que recurrir a las hemerotecas, esas que tanto temen algunos, y que son nuestro mejor aval.

 

Otro asunto tiene que ver con el mismo derecho y deber, pero lamentando que una asociación como ‘Salvemos Valdevaqueros’ lo ejerza no para su legítimo derecho a defender sus posturas, sino para señalar, acusar, mentir, sobre quienes como es nuestro caso no hemos tenido reparos (tras conocer, estudiar y comparar las informaciones requeridas tanto a los promotores de este proyecto, como a las administraciones con competencias o relacionadas con el mismo) legitimar.

 

Que no estemos de acuerdo con los posicionamientos de una asociación, no nos convierte ni en vendidos, ni en nada por el estilo. Simplemente entendemos que el proyecto, del que ofrecemos las informaciones oportunas y pertinentes (no las mentiras que contrastamos y desechamos por ello) no supone ninguna amenaza para el entorno, ni el yacimiento (entre otras cosas porque entendemos que tal y como apuntó Ecologistas en Acción en su día, “sin ser la mejor solución, creemos que será mejor que lo que había hasta entonces) Pero eso, no nos convierten ni en enemigos de Tarifa, ni vendidos al capital (al margen de que esta información que ustedes consumen de manera gratuita, vive de la publicidad como único ingreso. No nos financias ni los gobiernos, ni los lobis, ni nada que no sean los pequeños y medianos empresarios, a los que nunca agradeceremos lo bastante su confianza en nuestro medio de comunicación).

 

En cualquier caso, cualquiera que no lo entienda así estará en su derecho. Pero lo que no vamos a tolerar de ninguna manera es que se nos acuse gratuita e injustificadamente, porque alguna señora con un inexplicable interés para ello, proporcional al hecho de vivir en una vivienda en pleno parque natural de Los Alcornocales, pero que sin embargo se beneficie de los pertinentes permisos y vericuetos legales para ellos (como se beneficia el proyecto ‘Chiringuitos Casas de Porros’). Tampoco podemos entender que algunas de las señoras que aparecen en una foto de la plataforma como defensoras del entorno natural, llevasen años viviendo en la zona (de la que ahora defienden su valor medioambiental y arqueológico) en una vieja y contaminante autocaravana, usurpando y deteriorando todo el lugar sin importarle que el caucho de sus cuatro ruedas, el humo del tubo de escape y la acción antrópica de su familia en el lugar, hubiera supuesto daño alguno.

 

En fin, que me parece muy legítimas las defensas que algunos hace del entorno y nuestro patrimonio. Es más, me parece necesario y gracias a ello, hoy en día y en el futuro, podremos disfrutar de nuestro bello rincón. Pero lo que no tiene justificación alguna es que se utilicen y se ataquen a aquellas personas que no comulgamos o estamos de acuerdo con sus posturas. Porque “ni éramos perroflautas y "ecologistas de mierda" cuando nos mostramos en contra del desarrollo urbanístico del SL-1 Valdevaqueros como nos llamó el verbenero, ni ahora somos "vendidos" por estar de acuerdo con un ordenamiento y la instalación de un negocio”. Salud y fuerza en vuestras legítimas, pero que sean nobles luchas.