Cuando la irresponsabilidad de algunos se convierte en excusa para ser el brazo ejecutor de cámpines y demonizar el autocaravanismo

88 denuncias levantadas en una nueva operación conjunta contra la acampada ilegal en Tarifa. Los autocaravanistas reivindican su papel como cualquier turismo y solicitan que se condiciones estacionamientos diferenciados y áreas de pernoctas dignas y no explanadas al sol. La asociaciones de autocaravanistas anima al respeto al entorno pero también a no demonizar el turismo de autocaravana y perseguirlo

No todos los autocaravanistas y caravanistas aparcan en mitad de la naturaleza, la mayoría busca áreas habilitadas, un yacimiento que en el sur aún está por explotar/Shus Terán
No todos los autocaravanistas y caravanistas aparcan en mitad de la naturaleza, la mayoría busca áreas habilitadas, un yacimiento que en el sur aún está por explotar/Shus Terán
Cuando la irresponsabilidad de algunos se convierte en excusa para ser el brazo ejecutor de cámpines y demonizar el autocaravanismo

La Unidad de Policía Adscrita participa en esta actuación junto con Agentes de Medio Ambiente, Desarrollo Sostenible, Guardia Civil y Policía Local de Tarifa.

 

Funcionarios de la Unidad de la Policía Adscrita a la Comunidad Autónoma de Andalucía, Agentes de Medio Ambiente y personal laboral de la Consejería de Agricultura, Pesca, Ganadería y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía han desarrollado un nuevo operativo para evitar la acampada ilegal en áreas del Parque Natural del Estrecho.

 

Este se realizó junto con efectivos de la Benemérita y de la Policía Local de Tarifa el pasado 30 de julio en Bolonia y Lances Norte saldándose con 88 actas de denuncia levantadas a los responsables de autocaravanas, furgonetas y otros vehículos adaptados que realizaban pernoctaciones en zonas no permitidas del espacio protegido.

 

Durante todo el año, la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Tarifa y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado mantienen una lucha contra este tipo de actos que según ellos “dañan el Parque Natural del Estrecho”. Según su normativa, está prohibido el estacionamiento durante la noche excepto en los lugares explícitamente autorizados: “No se permite el estacionamiento desde el ocaso hasta la salida del sol de cualquier tipo de vehículo, salvo dentro de los campamentos de turismo. Las caravanas, autocaravanas y vehículos similares homologados por la normativa sectorial podrán hacerlo, además, en aquellas zonas que a tal efecto se habiliten”.

 

Desde las administraciones se señala que “la pernocta de autocaravanas en Andalucía está regulada, permitiéndose solamente en las denominadas Áreas de Pernocta, donde se dota de espacios en los que las personas que practiquen esta actividad de vida al aire libre dispongan de los servicios, instalaciones y equipamientos adecuados para atender las necesidades de mantenimiento, suministros y otros servicios que estos vehículos alojamiento precisen y que resulten acordes y respetuosos con el entorno”. Y se apunta a que “está expresamente prohibido el aparcamiento y pernocta fuera de estos espacios habilitados” achacando esta ambigua prohibición a “posibles daños al entorno, por los residuos generados y el riesgo en verano al ser época de alto riesgo de incendios forestales, sobre todo en un Parque Natural”.

 

Dudosa y ambigua prohibición

Una prohibición que no es tal y es que según establece el real decreto de 1825/2003 en base al ordenamiento circulatorio dictaminado por la Dirección General de Tráfico, los vehículos, tipos furgonetas, campers y/o autocaravanas “tienen permitido el estacionamiento en cualquier zona de estacionamiento urbana o en la que se permita dicho estacionamiento, siempre y cuando, estos vehículos permanezcan dentro de los límites de los estacionamientos (en anchura) y no sopongan ningún obstáculo para el tráfico. Sin embargo muchos ayuntamiento, algunos claramente presionados por el sector de los cámpines, se saltan a la torera esta salvedad y no solo prohíben la acampada y pernocta en espacios protegidos, sino que lo extienden de manera incomprensible e incluso ilegal a los núcleos urbanos, u otras zonas, donde sí permite el estacionamiento de miles y miles de turismos, algunos de los cuales se convierten en estancias de pernocta, sin importarles lo más mínimo la presión que estos ejercen en esos espacios, o que carentes, a diferencias de las autocaravanas de las autosuficiencias, dejan sus residuos en la zona, algo que por regla general y por más que de forma interesada, ya sea por los ayuntamientos o por los cámpines, se sigue publicitando respecto a las autocaravanas.

 

Se da la paradoja de que en otros muchos lugares donde se ha prohíbido a través de ordenanzas municipales -de dudosa legalidad-, tal como Hondarribia, dos años después de llevar a cabo y a destajo multas contra e3stos vehículos por estar estacionados, como cualquier otro vehículo en zonas urbanas, el Juzgado ha ordenado la retirada de todas las señales prohibitorias.

 

Desde la dirección del enclave protegido, dependiente de la Consejería de Agricultura, Pesca, Ganadería y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía, se recuerda que se continuará con operativos periódicos para combatir la acampada ilegal en zonas como Valdevaqueros, Bolonia, Los Lances, área recreativa La Peña y Betis.

 

Refuerzo de la señalización

Asimismo, durante estos meses se ha reforzado la señalización que indica que está prohibido acampar en estas áreas.

 

Parque Natural del Estrecho

El Parque Natural del Estrecho es un espacio natural marítimo-terrestre, situado entre el Atlántico y el Mediterráneo, que goza de especial protección y que alberga una gran riqueza marina y terrestre de notable singularidad. Se han contabilizado más de 1.900 especies de flora y fauna marina, siendo las más frecuentes e importantes la tortuga boba, el delfín o la marsopa.

 

Igualmente, cuenta con bellas playas como la de Los Lances, amparada bajo la figura de protección de Paraje Natural Playa de Los Lances, o la de Bolonia, cuya famosa duna ha sido declarada Monumento Natural Duna de Bolonia. En estos arenales costeros crecen plantas adaptadas a la sequedad y el viento como el barrón, el enebro y la típica camarina, que da nombre al faro de la zona. Alrededor existen pinos piñoneros, procedentes de la repoblación practicada en los años 60 del siglo pasado para contener las dunas, junto con un matorral de alto valor ecológico.

 

Adentrándose en la sierra aparecen encinas, alcornoques y acebuches junto con eucaliptos de repoblación. En los acantilados destacan los hinojos marinos y por doquier narcisos y genistas. Otro atractivo del parque son las aves, las de mayor presencia son la cigüeña blanca, el halcón abejero, el milano negro y el buitre leonado. También es posible avistar águilas imperiales, elanios azules, alimoches, águilas perdiceras e incluso halcones peregrinos. Esta riqueza ornitológica se multiplica con el paso de las aves migratorias, un espectáculo del que se puede disfrutar en la red de observatorios del parque en distintas épocas del año.

 

El patrimonio cultural es otro reclamo más; de los numerosos restos arqueológicos, sobresale la antigua ciudad romana de Baelo Claudia, enclave estratégico para la industria salazonera de la Bética. Un legado arqueológico que no se limita a la superficie terrestre, ya que el patrimonio submarino también ocupa un importante lugar en el Parque Natural del Estrecho, resultando llamativa la cantidad de restos de naufragios.

 

La asociaciones de autocaravanistas anima al respeto al entorno pero también a no demonizar el turismo de autocaravana y perseguirlo

 

Desde las asociaciones de autocaravanistas y foros especializados, se insiste en que el colectivo es “por regla general, cumplidor de las normativas que prohíben la pernocta o acampada en zonas de protección medioambiental”, pero asimismo, apuntan a que “existe un interés premeditado e intencionado, con claros fines económicos por parte del sector de cámpines que presionan a ayuntamientos y administraciones, que está haciendo que se malinterprete esas normas y se extienda de manera presuntamente ilegal, llevando la prohibición a extremos incompresibles, llegando a prohibir el estacionamiento de estos vehículos en lugares donde se permite el estacionamiento de cualquier otro vehículo y recuerda que “ en el capítulo VIII entre los artículos 90-94 de Instrucción 08/V-74 de la Dirección General de Tráfico se especifica que una autocaravana estará perfecta y legalmente estacionada cuando ocupe la misma superficie que lo haría circulando y permanezca sobre las ruedas con las que circula habitualmente según lo establecido en el Real Decreto 1428/2003.”

 

Por otro lado, desde las asociaciones de autocaravanistas se están realizando diferentes campañas de concienciación para hacer ver a autoridades y empresariado turísticas de los beneficios de un turismo que es igual o más sostenible que cualquier otro. En tal sentido, desde marchas por municipios que han declarado la guerra a las autocaravanas, hasta sellar las facturas de las consumiciones o productos adquiridos en sus destinos, al objeto de decirles a los comerciantes que "son un turismo itinerante pero que no solo realizan gastos, sino que contribuyen en gran medida a potenciar la economía de los territorios".

 

También reclaman a los ayuntamientos que sean sensibles y proporcionen aparcamientos en base a la tipología de los vehículos que hasta ellos acuden, y así evitar que se caiga en el tópico de que “las autocaravanas quitan estacionamientos. Nosotros pagamos sellos, impuestos de matriculación, de circulación, por qué tiene nadie que negarnos nuestro derecho a estacionar y acudir a aquellos estacionamientos en zonas de acceso a playas que sí facilitan para cualquier otro tipo de vehículos”, se manifiesta desde uno de estos foros de redes sociales”.

 

De igual modo, los autocaravanistas envían un mensaje de concienciación a quienes se adentran por primera vez en este mundillo para que sean responsables y especialmente cuidadosos con el entorno. “En cualquier caso no se trata de colectivos. Da igual que seas autocaravanista o dominguero, si dejas basura lo que eres es un guarro. Conduzcas el vehículo que conduzcas, o pernocte dónde pernoctes en vehículo un hotel de cinco estrellas. No entiendo esa animadversión hacia las autocaravanas, si luego un turista que se queda en el más lujoso de los hoteles de Tarifa, sale de copas y está en la calle armando jaleo hasta la madrugada, orina en la vía pública o tira papeles, colillas o lo que sea al suelo. No es una cuestión de un tipo de turismo, sino de incivismo”, se señala desde el foro “La Negra del Sur”.

 

Por último desde los autocaravanistas, solicitan y animan a los ayuntamientos a construir infraestructuras tipo áreas de autocaravanas. Pero les exigen infraestructura dignas, que ofrezcan sombras y unas instalaciones dignas. “Que seamos autocaravanistas, no nos obliga a tener que meternos en un camping, o a que nos acondicionen una explanada de tierra, alejadas 10 kilómetros de las ciudades, sin ninguna sombra o permanentemente iluminada por potentes focos. Hay mucha gente que prefiere los servicios que ofrecen los cámpines, pero otros que solo hacemos un par de noche y queremos disfrutar de la ciudad, consumir en ella y contribuir a su prosperidad”, se apunta desde el mismo foro.

Comentarios