El COVID-19 deja también a Tarifa sin Cabalgata, aunque la Virgen podría ser traída a la localidad

La Junta de Gobierno de la Real y Pontificia Congregación de María Santísima de la Luz, Patrona de Tarifa, determinó anoche suspender todos los cultos y actos que en honor de la Patrona se iban a celebrar el próximo mes de septiembre

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Esta peculiar imagen no se repetirá este año 2020/Shus Terán
El COVID-19 deja también a Tarifa sin Cabalgata, aunque la Virgen podría ser traída a la localidad

 

 

Era un secreto a voces, toda vez que hace menos de un mes el equipo de gobierno local anunciase (por motivos de la alerta sanitaria por el COVID-19) la suspensión de la Real Feria y Fiestas locales que en honor a la Patrona, María Santísima de la Luz se celebra cada primera semana de septiembre, que la tradicional venida al pueblo de la venerada imagen de la Virgen de la Luz, no solo estaba en el aire sino que, tal y como ahora se confirma, no se produciría. Al menos, no y tal como se viene haciendo en su tradicional Cabalgata Agrícola declara de Interés Turístico de Andalucía desde el 2010 y que se trata de una tradición que en su edición del 2020 hubiera cumplido 106 años.

 

La Junta de Gobierno de la Real y Pontificia Congregación de María Santísima de la Luz, Patrona de Tarifa, determinó en la noche de ayer miércoles, por unanimidad de todos sus vocales y miembros, “la suspensión de todos los cultos y actos que en honor de la Patrona durante el próximo mes de septiembre”. Eso implica que la tradición de traer a la Virgen acompañada de la Cabalgata Agrícola que se remonta a 1914, y que solo se vio interrumpida se ha visto interrumpida durante los años 1932, 33 y 34, reanudándose en 1935 y por la Guerra Civil durante los años 1936-37 y que desde 1938 ha venido celebrándose ininterrumpidamente incluso durante la ‘peste equina’ de 1989 cuando se prescindió de los caballos pero la Virgen y San Isidro vinieron acompañados por los jinetes descabalgados y miles de personas.

 

Ahora, esa tradición vuelve a romperse y lo hace por motivos estrictamente sanitarios y preventivos. “Para evitar contagios y riesgos” por el COVID-19. Y es que la Cabalgata y venida de la Virgen y San Isidro, es un acto que congrega en torno a los 300 jinetes, y miles de personas que cada primer domingo de septiembre acuden a la ermita de la Virgen en la Dehesa de Caheruelas, desde donde parten sobre las cuatro y media de la tarde para llegar cuatro horas más tarde a la iglesia de San Mateo donde la venerada imagen mariana permanece en el altar mayor hasta el cuarto domingo de septiembre en que emprende el retorno a su ermita, después de celebrar numerosos cultos y actos en su honor.

 

Pero no es solo, la Cabalgata el acto que se va al traste, sino que otras ceremonias de cargado señalamiento devocionario, también se caen del almanaque de septiembre. La novena; la renovación del Voto a la Patrona de su pueblo en el día de su festividad el 8 de septiembre;  la procesión del último domingo de Feria; o el pasar por debajo de su manto en el ‘Acto de Congregación del Pueblo a la Patrona’ el día antes de su regreso a la ermita.

 

Se trata de un duro golpe, no solo para la hermandad, sino para toda la población, pues la veneración a esta imagen trasciende las propias creencias religiosas. No obstante, existe una ‘puerta entreabierta’, una leve esperanza, y así lo han dejado dicho la Junta de Gobierno, dependiendo de la evolución de la pandemia, que se realice un “traslado en rogativa de la imagen de la Virgen desde su ermita a San Mateo”. De producirse, este se haría en “la más estricta intimidad y siempre guardando todas las medidas de precaución necesaria para evitar aglomeraciones y posibles contagios como así aconsejan las autoridades sanitarias”. Así, y por tanto, no se descarta que en un medio de transporte mecánico trasladar las imágenes hasta la localidad. Eso podría facilitar, la modificación o alteración de la drástica determinación tomada ayer por la Junta de Gobierno debido a la pandemia.

 

De igual modo, si se llevase a cabo el traslado de la Patrona se podrían celebrar aquellos cultos o actos litúrgicos que no implicasen una numerosa concentración de feligreses que contravinieran las medidas de precaución ante el Coronavirus adoptadas por las autoridades sanitarias. Será algo de lo que la Hermandad irá informando.

 

Así, y suspendida la Feria, se concreta la suspensión de la Cabalgata y es una duda más que razonable, el que la Patrona presida el próximo mes de septiembre el altar mayor de San Mateo. Todo dependerá de la evolución de la anómala y extraordinaria situación de alerta sanitaria y de la propia pandemia. Por otro lado, el Ayuntamiento ya confirmó que no descarta la celebración de alguna velada u otra fórmula para conmemorar la Festividad de la Patrona el próximo 8 de septiembre. Esta idea dependerá, y mucho, de si finalmente la imagen de la Virgen es traída a la localidad.

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