Los colegios recibieron al alumnado con termómetros y geles, entre incertidumbre y faltas de recursos para luchar contra la COVID-19

Las familias del alumnado del colegio de Bolonia cumplen sus amenazas y no llevaron a sus hijos a clases. Los equipos directivos reciben instrucciones de Salud

Una maestra toma la temperatura al alumnado antes de entrar en las clases/S.T.
Una maestra toma la temperatura al alumnado antes de entrar en las clases/S.T.
Los colegios recibieron al alumnado con termómetros y geles, entre incertidumbre y faltas de recursos para luchar contra la COVID-19

 

A un día de cumplirse (hoy) los seis meses de la declaración por parte de la OMS de pandemia y seis meses después de que los escolares tuvieran que abandonar de manera precipitada sus clases, los pocos más de 1.500 alumnos y alumnas de Infantil y Primaria, se incorporaron de manera progresiva y diferenciada (separados) divididos en distintos “grupos de convivencias” regresaron al cole.

 

En las inmediaciones de los centros, apenas sin poder respetarse las medidas de distanciamientos que en el interior de los colegios exige las autoridades sanitarias y que la falta de recursos que debe de provisionar la Junta hace que sea muy difícil de cumplir, se agolpaban las familias y los pequeños hechos un manojo de nervios. Fueron llamándoles por curso, y fueron entrando en los distintos edificios, no antes de que fuesen sometidos (en la mayoría de los colegios) a un análisis de la temperatura, para poder aislar a cualquier niño o niña que tuviese síntomas de fiebre y proceder a cumplir con el protocolo en caso de posible COVID-19.

 

Ya en sus aulas, el alumnado bajo la supervisión de sus tutores, fueron comprobando que portaban los elementos que se convertirán en esenciales en este extraño curso. Antes en la fila, con las mascarillas puestas, algunos no pudieron reprimir abrazarse con algún compañero al que hace tiempo que no veía. En las filas las distancias se acortaron y los contactos fueron imposibles de evitar.

 

Toallitas higiénicas, para limpiar los pupitres; gel hidro-alcohólicos, para la higiene de manos y mascarillas de repuesto que volvieron a introducir en sus neceseres antes de continuar con el periodo de adaptación forzado por la pandemia.

 

Carencias de recursos

Durante los próximos días el alumnado irá cogiendo ritmo en un intento de toda la comunidad educativa de normalizar el curso. Algo que se antoja muy difícil, pues en la mayoría de los centros, sus responsables mostraron las carencias en recursos eficaces prometidos por la Junta para el inicio del curso. Ni mascarillas, ni termómetros, ni geles, ni mucho menos distanciamientos, ni bajada de ratios, ni profesores de apoyo. Solo mascarillas que “no saben si son para todo el curso o si les repondrán en caso de que se acaben”. Eso sí, mucho apelar a la responsabilidad de las familias.

 

Pero la palma de las carencias se la lleva el colegio Virgen del Sol, donde el sindicato CGT, ha denunciado “el trato que ha recibido por parte de la Delegación de Educación”. La central sindical CGT Enseñanza Cádiz ha denunciado la denegación de los medios básicos para atender al alumnado con necesidades educativas especiales del colegio por parte de la Consejería de Educación y el servicio de Ordenación Educativa de la Delegación Territorial de Educación de Cádiz.

 

Absentismo por la pandemia

 

A pesar de la incertidumbre, del riesgo ante los repuntes de la pandemia, junto a la falta de una verdadera conciliación de la vida familiar y laboral, la mayoría de los colegios registraron una afluencia del alumnado llamado a las clases superior al 90%.

 

Solo dos centros registraron ausencias notables de alumnos. El aula de Bolonia del Campiña de Tarifa, donde como así los anunciaron las familias, los 68 alumnos no acudieron a sus clases y no lo harán hasta que “se dé solución y los módulos prefabricados sean colocados en su lugar apropiado (parte de atrás) y así todos los alumnos puedan contar con una clase digna. Y que se pueda cumplir así realmente las medidas sanitarias”. Las familias no obstante se muestran confiadas de que el asunto sea solucionado en breve confirmando que tanto Ayuntamiento como la Junta parecen están llegando a un entendimiento para concretar el asunto.

 

Instrucciones sanitarias

Tras recibir al alumnado los directores de todos los centros de enseñanza fueron convocados a una reunión en la Casa de la Cultura con el enlace sanitario entre los centros educativos y el centro de Salud local, para ser informados de los procedimientos a llevar a cabo como protocolo sanitario para evitar contagios.

 

En tal sentido, la sanitaria de enlace explicó que cada día, a la diez de la mañana deberán de informar de los nombres de aquellos alumnos que no hayan acudido a los centros. Se desarrollará a partir de ahí unas actuaciones encaminadas a conocer el por qué de la ausencia y determinar su posible relación con la COVID-19.

 

De igual modo los docentes, han recibido instrucciones de cómo actuar en el caso que alguna persona presente síntomas compatibles con la enfermedad. Los profesores insisten y recalcan que no serán ellos lo encargados de actuar ante un posible riesgo de contagio, sino a través de un protocolo de aislamiento y en total coordinación con el enlace sanitario. “No haremos de sanitarios. Debe de quedar claro que somos profesores y que solo cumpliremos con los protocolos”, apunta la Dirección de un centro.

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