El Ayuntamiento obligado a readmitir y pagar 18 meses al operador de cine tras considerar la Justicia "nulo" su despido

Tras ser despedido a los seis meses de su contratación, pero al no regresar a su puesto el anterior ocupante de la plaza, decidió acudir a la Justicia que entiende que el trabajador debe de mantenerse en su puesto no por un espacio de tiempo determinado, sino hasta que regrese el titular de la plaza o en su defecto se convoque un concurso oposición

El Ayuntamiento obligado a readmitir y pagar 18 meses al operador de cine tras considerar la Justicia "nulo" su despido

 

 

El Consistorio deberá de readmitir y pagar los emolumentos correspondientes a los últimos 18 meses, al trabajador operador de cine, que había sido contratado en el 2018 mediante “bolsa de trabajo temporal” para cubrir la baja por enfermedad del anterior trabajador.

 

Se trata de hacer cumplir una sentencia en firme dictada hace al menos 15 días por el Juzgado de los social, y cuyo fallo ha estimado como “despido nulo” el despido del trabajador municipal. Al considerarlo ‘despido nulo’ y no ‘despido improcedente’, el Consistorio no solo tendrá que hacer frente al pago del salario de este trabajador durante los 18 meses que ha permanecido sin trabajar, además de sus correspondientes extras, sino que deberá de reponerlo en su puesto con dedicación de ‘jornada completa’, al frente de sus tareas de proyección de películas, manejo de medios técnicos de iluminación y sonido de la cabina del teatro, picado de focos y manejo de varas en el escenario”

 

El asunto deviene cuando en verano del año 2018, el equipo de gobierno entonces, (PSOE-Ganar-Tarifa) determina “crear una bolsa de trabajo temporal (interina) para cubrir la vacante que por enfermedad se había generado en el puesto de Operador de Cine. Tras varias modificaciones del concurso oposición se criba a varios demandantes del puesto y se seleccionan a dos candidatos que cumplen con los requisitos exigidos para la demanda de empleo. Tras ser sometidos a una prueba técnica, consistente en “en una proyección de película, y llevar a cabo un supuesto de iluminación y sonorización del escenario del teatro” celebrada el 24 de septiembre de 2018, obtiene la mayor puntuación Álvaro José Quintana, que después de la resolución de desfavorable de una reclamación del otro candidato, es determinado en noviembre de ese mismo año ser incorporado a su puesto y que según el decreto emitido por la Alcaldía, dicha contratación “se considera indivisibles por lo que no podrá declararse extinguido un contrato por ningún otro motivo que no sea el de finalización del mismo por las causas establecidas en el contrato”, algo más que importante porque los gobernantes locales, pensaban como así lo indicaban en las bases se trataba de una “contratación temporal” que establecían por un periodo de 6 meses, el tiempo que estimaban en que el operador de cine de baja se restablecería.

 

Sin embargo, el trabajador de baja, causó baja definitiva y por tanto no se incorporó a sus tareas pero el trabajador que ocupaba su puesto, sí fue despedido por el Consistorio considerando que el plazo de contratación se había cumplido. Algo que los tribunales han desestimado, entendiendo que la plaza ocupada por Quintana Álvarez no tenía una temporalidad o duración de seis meses, sino una “interinidad establecida hasta que el anterior operador no se incorporase a su puesto”, algo que no ocurrirá hasta que el propio Consistorio determine sacar a concurso la plaza como funcionario el Consistorio. Por lo que los tribunales entienden que el despido de Quintana Álvarez debe de considerarse “nulo” y por tanto ser readmitido en su puesto además de percibir con carácter restrictivo su salario durante el periodo en que fue despedido hasta nuestros días.

 

Este asunto ha sido confirmado tanto por el alcalde, Francisco Ruiz Giráldez, como por la edil de Personal, María Manella. Ambos han asegurado a este diario que el asunto y despido del trabajador se debió a “una mala interpretación del contrato y que cuando se conoció que el trabajador debería mantenerse en su puesto, no se recurrió la sentencia entendiendo que era de justicia que siguiera ocupando su puesto hasta que no se convoque de manera oficial la plaza definitiva a través de concurso oposición”.

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