La asociación ‘Algas del Estrecho’ no se ata los machos, pero pretende atarse los cordones de los zapatos con el alga invasora

la Asociación “Algas del Estrecho” y la empresa española ELDAPLANT suscriben un acuerdo de colaboración para crear cordones de zapatos a partir de los arribazones de la invasora Rugulopteryx okamurae

Las alumnas y responsables de la asociación 'Algas del Estrecho' recogiendo el primer muestreo de algas asiáticas destinadas a este posible aprovechamiento/TAD.
Las alumnas y responsables de la asociación 'Algas del Estrecho' recogiendo el primer muestreo de algas asiáticas destinadas a este posible aprovechamiento/TAD.
La asociación ‘Algas del Estrecho’ no se ata los machos, pero pretende atarse los cordones de los zapatos con el alga invasora

 

 

Hace más de una década las costas del Estrecho comenzaron a ser colonizadas por un alga invasora. Estábamos en los albores del nuevo milenio, y pocos había calculado la catástrofe que en forma aparentemente inofensiva alga, acabaría siendo para el frágil equilibrio del entorno medioambiental, fundamentalmente el marino y la propia biodiversidad del Estrecho y sus costas (recordemos declara reserva intercontinental de la Biosfera).

 

Desde entonces, una posible solución trae de cabeza a autoridades, sectores como la Pesca artesanal y el Turismo o grupos ecologistas y no son pocas que han apuntado a que la posible solución debe de estar en el aprovechamiento y la revaloración del alga asiática. Tal es el caso del aula taller, Algas del Estrecho (nacida en el seno del aula de Educación de Adultos, SEPER-Tarifa), cuyo alumnado ya ha puesto en práctica numerosas experiencias de aprovechamiento de los arribazones de las algas y su transformación en productos como los cosméticos. Ahora otra idea, otro proyecto, se antoja una posible solución para al menos paliar el grave problema que se extiende ya por buena parte de la costa del sur de la península.

 

Las alumnas del Aula-Taller ‘Algas del Estrecho’, en colaboración con la empresa ELDAPLANT, han diseñado un nuevo programa para la valoración de los arribazones y su posterior transformación en complementos para el calzado. En concreto la idea es utilizar los arribazones de la Rugulopteryx okamurae, para fabricar cordones de zapatos.

 

En la mañana de ayer, sobre las 11:30 horas, 5 alumnas, 3 expertas y dos de este nuevo curso, aprovechando el levante y la marea baja, contando además con la autorización preceptiva y vinculante de la Delegación Territorial de Agricultura, Ganadería, Pesca y desarrollo Sostenible, así como de la A.P.B.A. llevaron a cabo en la Playa de La Caleta (elegida por ser receptora con viento de levante de la bio-masa producida en la costa este del Parque Natural del Estrecho), recogieron un “primer muestreo del alga asiática que ha sido ya enviado a la empresa para su análisis y posible tratamiento”.

 

Se trata de una pequeña recolecta de 10 kilos de alga asiática -5 kilos de pre-arribazón (fresca) y otros 5 de arribazón varado en costa (seca)- para realizar ensayos con los que fabricar accesorios para la industria del calzado. ELDAPLANT ya ha conseguido desarrollar, y poner en el mercado, cordones para zapatos fabricados a base de alga de arribazones del Mediterráneo. Su Director Comercial, Ginés García, conoció la actividad de aprovechamiento de las algas por medio del facebook de la asociación, y rápidamente les propuso una colaboración.

 

El siguiente paso es aportar un beneficio a la sociedad, si éste podemos hacerlo con algo que perjudica a nuestros mares, mejorse señala desde el aula taller desde donde se subraya que sueñan con generar un nuevo yacimiento de empleo con las mariscadoras de algas como base de una nueva economía circular que aproveche los nuevos sub-productos marinos incorporando a ello a la maltrecha flota pesquera. Un ejemplo de esta estructura productiva es la zona norte de España con el “ocle” (Gelidium sesquipedale) y su trasformación en agar-agar en la fábrica de Hispanagar en Burgos.

 

Esta actividad entronca de lleno con el documento elaborado por nuestra asociación, entregado al Subdelegado del Gobierno de España en Cádiz, José Pacheco, el pasado 17 de julio de 2019, “Eliminación por Valorización”, que desarrolla la idea de la recuperación de los costes de erradicación por medio de la valoración de productos derivados de Rugulopteryx okamurae, de conformidad con el principio “quien contamina paga” y sin perjuicio de la Directiva 2004/35/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, por lo cual los Estados miembros perseguirán la recuperación de los costes de las medidas necesarias para prevenir, reducir al máximo o mitigar los efectos negativos de especies exóticas invasoras, incluidos los costes medioambientales y los relativos a los recursos, así como los costes de reparación.

 

Un mal que no es producto de la naturaleza, sino de la industrialización de la Bahía

 

Hay quienes lo niegan, pero las acusaciones de grupos ecologistas son claras, la llegada de la Rugoloterix Okamuráe tiene su origen en el agua de lastre que los grandes buques portacontenedores llevan soltando en el arco de la Bahía. Es decir, el agua que utilizan los grandes barcos mercantes con el que llenan ciertos depósitos de los barcos para conseguir estabilidad y garantías en la navegación. Los buques es sus constantes movimientos habrían cargado en esos depósitos el agua a la par que habrían adsorbido el alga asiática que habrían liberado en la zona del Estrecho coincidiendo con sus escalas en el segundo mayor puerto de mercancías del mundo como es el Puerto de Algeciras.

 

El Convenio Internacional para el control y la gestión del agua de lastre y los sedimentos de los buques (BWM 2004) entró en vigor en todo el mundo el 8 de septiembre de 2017. En el marco del Convenio, todos los buques dedicados al transporte marítimo internacional deben llevar a cabo una gestión de su agua de lastre y sedimentos que se ajuste a una norma determinada, de conformidad con un plan de gestión del agua de lastre elaborado para cada buque. Además, todos los buques tendrán que llevar un libro registro del agua de lastre y un certificado internacional de gestión del agua de lastre. Las normas para la gestión del agua de lastre se irán introduciendo gradualmente durante un período de tiempo determinado. Como solución intermedia, los buques deberían cambiar el agua de lastre en alta mar. Sin embargo, a la postre, la mayoría de los barcos tendrán que instalar un sistema de tratamiento de agua de lastre a bordo. conclusión ningún buque mercante que entra en Algeciras por el Mediterráneo puede ejecutar la medida transitoria de verter el agua de lastre en alta mar.

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